La NASA reveló cómo los terremotos desplazaron la superficie terrestre en Venezuela
Un análisis realizado con tecnología satelital reveló desplazamientos de la superficie terrestre tras los sismos que sacudieron al país. La información será clave para evaluar daños, comprender el comportamiento de las fallas geológicas y planificar la reconstrucción.
Según estimaciones iniciales, erca de 58.870 edificios fueron dañados o destruidos en el área de mayor afectación por el terremoto en Venezuela.
Las imágenes satelitales difundidas por la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) permitieron observar con precisión cómo los terremotos que golpearon a Venezuela modificaron la superficie terrestre, en una de las evidencias científicas más contundentes sobre la magnitud del desastre.
El estudio fue elaborado por especialistas del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la agencia espacial estadounidense, a partir de información obtenida por los satélites Sentinel-1 de la Agencia Espacial Europea (ESA). Para el análisis utilizaron la técnica conocida como interferometría de radar (InSAR), capaz de detectar deformaciones del terreno con una precisión de apenas centímetros.
Cómo cambiaron los terremotos la superficie terrestre
Los mapas elaborados por la NASA muestran que distintas regiones del norte venezolano registraron desplazamientos tanto horizontales como verticales luego de los dos fuertes movimientos sísmicos.
La agencia espacial estadounidense implementó la técnica de teledetección de interferometría de radar para la elaboración de mapas de desplazamiento en Venezuela.
Según explicaron los investigadores, este tipo de información resulta fundamental para comprender cómo actuaron las fallas geológicas involucradas, identificar sectores con mayor riesgo de nuevas réplicas y orientar las tareas de reconstrucción en las zonas afectadas.
imagen satelital venezuela
Los datos obtenidos tras el doble terremoto en Venezuela permitieron detectar desplazamientos diferenciales a ambos lados de la falla geológica de San Sebastián, revelando cómo algunas áreas se elevaron mientras otras descendieron varios centímetros producto de la liberación de tensión acumulada durante décadas.
Además de registrar terremotos, el satélite de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio fue diseñado para monitorear volcanes activos, deslizamientos de tierra, hundimientos del suelo, glaciares y cambios en ecosistemas. Se trata de una de las misiones de observación terrestre más ambiciosas desarrolladas por la NASA durante la última década.
El satélite Radar de Apertura Sintética (NISAR) de la NASA e ISRO captó el desplazamiento del terreno provocado por los sismos, según los primeros análisis difundidos por la agencia estadounidense.
Los mapas de desplazamiento, generados a partir de imágenes tomadas el 13 y el 25 de junio, muestran zonas donde la superficie terrestre se movió en direcciones opuestas: los tonos rojos indican desplazamiento hacia el este y los azules, hacia el oeste. Las áreas en amarillo reflejan desplazamientos prácticamente nulos.
nasa venezuela
Los datos permiten identificar con precisión las zonas que sufrieron mayores desplazamientos del terreno.
Un aporte clave para la emergencia
Además de su valor científico, el monitoreo satelital también se convirtió en una herramienta para la gestión de la emergencia. La información obtenida desde el espacio permite estimar el alcance de los daños incluso en áreas de difícil acceso, facilitando la planificación de operativos de asistencia y la evaluación preliminar de infraestructura afectada.
Los terremotos, considerados entre los más destructivos registrados en la historia reciente de Venezuela, provocaron miles de víctimas y severos daños materiales, mientras continúan las tareas de rescate y la llegada de ayuda internacional.