Gaza: la caótica y desesperante situación en los hospitales
Gaza ha reportado la mayor cantidad de muertes ocurridas en 24 horas desde que Israel comenzó con su contraofensiva con un sitio y bombardeos.
Los hospitales de Gaza, colapsados, sin energía ni suministros básicos.
Más de 700 palestinos murieron por los ataques aéreos israelíes durante la noche, informó el Ministerio de Sanidad de Gaza, la cifra más alta de fallecidosen 24 horas desde queIsrael inició un sitio y una campaña de bombardeos hace dos semana para aplastar a los militantes de Hamás en el enclave.
Las agencias de Naciones Unidas suplicaron "de rodillas" el martes que se permita la entrada sin trabas de ayuda de emergencia en Gaza, afirmando que se necesitan entregas más de 20 veces superiores a las actuales para apoyar a la población.
El Ministerio de Sanidad Palestino publicó en redes sociales que al menos 5.791 palestinos habían muerto en los ataques contra el enclave gobernado por Hamás desde el 7 de octubre, entre ellos 2.360 niños. Unos 704 fallecieron sólo en las últimas 24 horas.
Mientras las agencias de ayuda advertían de que se estaba produciendo una catástrofe humanitaria en Gaza, el presidente francés, Emmanuel Macron, visitó Israel para ofrecerle apoyo.
Macron dijo al primer ministro Benjamin Netanyahu que Francia estaba "hombro con hombro" con Israel en su guerra contra Hamás, al tiempo que afirmó que no debe luchar "sin reglas".
Los hospitales se quedaron sin combustible
Todos los hospitales afirman que se están quedando sin combustible para alimentar sus generadores eléctricos, lo que les deja cada vez más incapacitados para tratar a heridos y enfermos.
Más de 40 centros médicos han interrumpido sus operaciones, según un portavoz del Ministerio de Sanidad.
El ejército israelí reafirmó que no permitiría la entrada de combustible para impedir que Hamás lo utilizara.
El horror que se vive dentro de los hospitales en Gaza | #26Global
Amplias zonas de Gaza han sido arrasadas por las bombas israelíes, con edificios reducidos a montones de escombros y metal retorcido, lo que ha obligado a más de un millón de personas a buscar refugio en otros lugares del territorio. Los alimentos, el agua potable, los medicamentos y el combustible se están agotando rápidamente.
Los residentes dijeron que varias personas murieron o resultaron heridas cuando un misil israelí alcanzó una gasolinera en Jan Yunis, donde las personas que huyeron de la parte oriental de la ciudad estaban reunidas para cargar sus dispositivos y llenar bidones de agua.
Más de 40 centros médicos interrumpieron sus operaciones tras quedarse sin combustible o sufrir daños por los bombardeos israelíes, según el portavoz del Ministerio de Salud.