El rock internacional lamenta la partida de Perry Bamonte, guitarrista de la banda The Cure. Una figura que marcó etapas decisivas del sonido y la identidad del grupo. El anuncio oficial, breve y emotivo, se publicó en el sitio web oficial: “Terry (como le decían cariñosamente) fue una parte vital de la historia de The Cure”, decía el comunicado.
La confirmación llegó desde los canales oficiales de la banda y rápidamente se replicó en medios internacionales. Según dio a conocer su colegas y amigos, el músico falleció tras una breve enfermedad, en su casa y durante el período navideño. En su mensaje, The Cure evitó el tono grandilocuente y optó por una despedida íntima, resaltando valores humanos como la sensibilidad, la lealtad y la creatividad constante.
El comunicado de The Cure en su sitio web acerca de la muerte de Perry Bamonte
El músico que creció junto a The Cure
Su vínculo con The Cure no comenzó bajo los reflectores. Ingresó en los años 80 como parte del equipo técnico y de gira, un rol que le permitió conocer desde adentro la dinámica del grupo y, en especial, la forma de trabajo de Robert Smith. Ese recorrido silencioso fue decisivo para su posterior incorporación como miembro oficial, cuando la banda atravesaba cambios internos importantes.
Desde los años 90, su aporte se volvió central en discos que hoy son considerados pilares del repertorio de The Cure. Alternando guitarra, teclados y otros instrumentos, dejó su huella en grabaciones y giras que consolidaron el prestigio internacional del grupo. Su versatilidad fue una de las claves para sostener el sonido melancólico y expansivo de la banda durante más de una década.