13 de enero de 2026
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Escalofriantes testimonios

Julio Iglesias fue denunciado por abuso sexual: el estremecedor relato de dos ex empleadas

El cantante español, Julio Iglesias, enfrenta una grave acusación por abuso sexual contra dos mujeres que trabajaron en sus mansiones del Caribe.

Julio Iglesias fue denunciado formalmente por dos ex empleadas domésticas, quienes lo acusan de abuso sexual, agresiones y de haber propiciado un ambiente de trabajo hostil en sus residencias privadas. La presentación judicial, que salió a la luz este 13 de enero, detalla situaciones de extrema vulnerabilidad vividas por las demandantes.

Según la información que trascendió en los medios nacionales e internacionales, las denunciantes trabajaron para el artista durante un largo periodo en sus exclusivas propiedades ubicadas en el Caribe, específicamente en sus mansiones de República Dominicana, Bahamas y España. En la demanda, ambas mujeres coinciden en describir un patrón de conducta abusiva por parte del intérprete de "Me olvidé de vivir".

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Un sistema montado en torno a los abusos sexuales

Producto de una investigación periodística de tres años, las ex trabajadoras pudieron contar la situación de abuso que ejercía Iglesias. La investigación además incluye el testimonio de personal doméstico y otros profesionales que trabajaron para el ahora anciano de 82 años, entre finales de los años 90 y 2023.

“Estas entrevistas describen las condiciones de aislamiento de las mujeres, los conflictos laborales, la estructura jerárquica del personal y la tensión ambiental que generaba el carácter irascible de Iglesias”, dice la publicación que se dio a conocer este martes. Los testimonios no sólo hablan de las torturas sexuales de las empleadas, también del control obsesivo por la comida. El artista vigilaba la cantidad de comida que se servían porque no quería que engordaran y además controlaba el periodo menstrual de las trabajadoras.

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Relatos de coacción y violencia física

Según consta en la denuncia, el patrón de abuso habría comenzado con una transgresión de los límites laborales, cuando el cantante le solicitó masajes en los pies, única ocasión en la que recibió una propina de 50 dólares. Sin embargo, la situación escaló rápidamente hacia la cosificación: la víctima relata que fue presionada por una encargada y por el propio Iglesias para quitarse la ropa durante un baño en el mar, momento en el que el artista realizó comentarios explícitos sobre su cuerpo.

Julio Iglesias y las víctimas de abuso sexual
Relatos estremecedores de los abusos sexuales que habría cometido Julio Iglesias en sus mansiones

Relatos estremecedores de los abusos sexuales que habría cometido Julio Iglesias en sus mansiones

El testimonio detalla una noche crítica en la que, tras una invitación confusa a la habitación del cantante, la empleada intentó negarse al comprender las intenciones sexuales. No obstante, su supervisora la habría coaccionado diciéndole que "ya había aceptado" y que no tenía opción. La denunciante asegura que fue obligada a ingerir grandes cantidades de alcohol y a vestirse con un atuendo específico antes de ser ingresada al dormitorio donde Iglesias la esperaba semidesnudo.

Los testimonios dicen que en aquella oportunidad, Julio Iglesias estaba desnudo de la cintura para abajo y besó a la mujer en la boca. “Yo, con muchísima vergüenza, no dejo que me toque mucho, siento que me toca y que no quiero. Él me quitaba la mano de la vulva, pero yo enseguida la ponía nuevamente”. La mujer describe haber despertado al día siguiente con resaca y vómitos, con lagunas de memoria sobre el final de la noche.

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Una de las mansiones de Julio Iglesias

Una de las mansiones de Julio Iglesias

Los detalles más escabrosos de la demanda

El escrito judicial describe episodios de extrema violencia sexual y física. La ex empleada denuncia haber sufrido tocamientos agresivos en sus partes íntimas que le causaban dolor, ignorando sus reiteradas negativas. Además, acusa al cantante de penetración anal digital no consentida y de propinarle abofeteadas en el rostro con fuerza desmedida. En estos episodios, según el relato, también participaba la supervisora, a quien acusa de morderle las piernas, presentando imágenes de las lesiones como prueba.

Uno de los pasajes más perturbadores de la declaración vincula los abusos a los problemas de salud del artista. La víctima narra que Iglesias utilizaba sus dolores de ciática como pretexto para exigir actos sexuales orales y anales durante horas, alegando que eso "lo calmaba". La mujer asegura que, cuando intentaba detenerse por agotamiento, él la forzaba físicamente, tirando de su cabeza para que continuara.

Julio Iglesias y mujeres en el mar

La respuesta legal y el silencio del entorno

La demanda no solo busca una reparación económica por los daños y perjuicios sufridos, sino también exponer una conducta que habría permanecido oculta tras los muros de sus mansiones de lujo. Hasta el momento, ni Julio Iglesias ni sus representantes legales han emitido un comunicado oficial desmintiendo los hechos, aunque se espera que en las próximas horas se defina la estrategia de defensa ante acusaciones de tal magnitud.