Exactamente a las 22:45 hrs, la escribana ingresó al estudio para llevarle los tres sobres dorados y uno rojo al conductor Santiago del Moro. Tras esto, y de forma aleatoria, bajó a Ulises y Luz, por lo que quedaron Eugenia y Tato en el "mano a mano" y se terminó por confirmar la eliminación de la santiagueña menos de diez minutos después del cierre de las votaciones positivas.
De esta manera, quedó en evidencia el deseo de Gran Hermano por sacarse la situación de encima rápido para poder reabrir nuevamente la placa positiva camino a la final. Esto generó muchas críticas en redes sociales, ya que le arruinaron la despedida a una de las jugadoras más importantes de la edición por codicia.
Esto quiere decir que, desde la 21° eliminación que tuvo como protagonista a Claudio Di Lorenzo, se fueron 8 mujeres de forma consecutiva y, tras la salida de Juan Pablo de Vigili (30°), se fueron 2 participantes femeninas más. Así, la casa de Gran Hermano finalmente volvió a tener mayoría de hombres y quedó apenas un 33,3% de chances de ver una consagración que no tenga un varón como protagonista.