La consagración de España en la final del Mundial 2026 sigue dejando secuelas inesperadas fuera de la cancha. A pocas semanas de desembarcar en Buenos Aires para presentar sus nuevas canciones, Rosalía quedó en el centro de una fuerte controversia digital que escaló hasta convertirse en una campaña masiva de devolución y reventa de entradas entre sus seguidores locales.
El guiño a Mia Khalifa que encendió la mecha
El conflicto estalló luego de que la artista catalana compartiera en sus perfiles oficiales un video publicado por la influencer y exactriz erótica Mia Khalifa. En el registro, grabado desde Nueva York tras la victoria del conjunto ibérico sobre la Selección Argentina, se ve a Khalifa bailando al ritmo de "La Perla", la canción del disco Lux en la que la cantante utiliza ese término para referirse a personas problemáticas o poco confiables.
El detonante para la comunidad argentina no fue solo el festejo de la victoria española, sino el texto que acompañó la publicación: “Así es como suena la vida ahora que las perlas fueron derrotadas”. Rosalía republicó el contenido en su cuenta de TikTok, lo que fue interpretado por miles de usuarios como una provocación directa y una burla hacia el país que la recibirá en el escenario en apenas dos semanas.
Indignación en redes y una ola de boicot antes del show
La reacción en plataformas como X e Instagram fue inmediata. Cientos de fanáticos expresaron su desilusión ante lo que consideraron una actitud "hipócrita", recordando que la artista suele apelar al afecto del público argentino durante sus giras promocionales para agotar localidades.
El descontento se tradujo en acciones concretas entre quienes ya tenían su pase asegurado:
Venta masiva de ubicaciones: Decenas de usuarios comenzaron a ofrecer sus tickets para las cuatro fechas programadas en el Movistar Arena (1, 2, 4 y 6 de agosto), dispuestas a negociar el costo original con tal de no asistir.
Llamados al abucheo: Diversas comunidades propusieron ingresar a las funciones únicamente para manifestar su descontento con carteles o silbatinas durante la interpretación del tema en cuestión.
Críticas por falta de empatía: Los mensajes cruzados recalcaron la falta de respeto hacia un público que invirtió importantes sumas de dinero para presenciar su espectáculo en vivo.
"Si compraron la entrada, lo mínimo que hay que hacer es entrar a abuchearla y mostrarle que no se puede lucrar con un país y después burlarse de su gente", expresaron los usuarios en las publicaciones de mayor alcance. "Si compraron la entrada, lo mínimo que hay que hacer es entrar a abuchearla y mostrarle que no se puede lucrar con un país y después burlarse de su gente", expresaron los usuarios en las publicaciones de mayor alcance.
Hasta el momento, la intérprete no emitió declaraciones para aclarar la situación ni modificó la interacción en sus perfiles. Con las fechas de agosto cada vez más cerca, el clima festivo que solía acompañar sus visitas se transformó en una marcada tensión entre la artista y su público argentino.