Tener una casa propia es el sueño y objetivo de miles de familias en el país y, pese al complejo contexto económico que atraviesa la Argentina, ese anhelo no desaparece. En Mendoza ocurre lo mismo: el deseo sigue latente y muchas familias se preguntan qué tan accesible es hoy comprar o construir en un barrio privado.
El metro cuadrado de construcción subió casi 10% en los últimos tres meses del año.
Qué conviene hoy en un barrio privado
Para Andy Landa, director de la consultora Inmodata, la respuesta hoy es clara: "Conviene mucho más comprar una casa usada, casi a estrenar o con pocos años de antigüedad, antes que salir a construir", aseguró a Sitio Andino.
El especialista explicó que el principal motivo es el costo del metro cuadrado. "Hoy está en sus picos máximos. Ponés dos propiedades una al lado de la otra, una recién terminada y otra que recién vas a empezar a construir, y te sale mucho más caro construir", afirmó. A eso debe sumarse "el costo de oportunidad de un año o un año y medio de obra, con todos los idas y vueltas que eso trae".
Este último punto no es menor, ya que el valor del metro cuadrado se actualiza de manera permanente y dificulta la planificación de una obra a mediano y largo plazo. En ese tiempo, los costos pueden incrementarse de forma considerable y modificar el presupuesto inicial.
Hoy conviene comprar una casa usada.
Axel Lloret
De hecho, este escenario también provocó un freno en la venta de lotes. "Hay personas que prefieren ver si califican para un crédito hipotecario, comprar una casa con pocos años de antigüedad y ahorrarse todo el trajín de construir", sostuvo Landa.
Menos demanda de lotes aunque algunas zonas aún mantienen movimiento
Como consecuencia, la oferta de terrenos continúa creciendo, mientras que la demanda cayó en buena parte del mercado. No obstante, el director de Inmodata señaló que algunas zonas mantienen un buen nivel de actividad, como Ruta 60, Boedo y Luján de Cuyo.
Así, la respuesta al interrogante inicial hoy parece inclinarse hacia la compra de una vivienda usada. Los elevados costos de construcción, sumados a la posibilidad de acceder a créditos hipotecarios con tasas competitivas -como algunas de las que ofrece el Banco Nación- hacen que, al menos por ahora, esa alternativa resulte más conveniente.