Transición económica

¿Modera el discurso? Los retos de Milei según los economistas

El cierre del Banco Central ahora parece en duda frente a un plan de estabilización de la economía. Qué puede hacer Javier Milei con la "bomba" de las Leliqs.

Por Miguel Ángel Flores

Que se cierra el Banco Central, que no, o tal vez. Cómo "desactivar la bomba" de Leliqs, un recurso para controlar la inflación y el tipo de cambio cuyo costo creció tanto que supera las reservas. Frente a eso ¿qué tanto empieza Javier Milei presidente a aplacar sus incendiarias promesas de campaña?. ¿Cómo ven los economistas la tensa transición de Gobierno?

"Existe un problema de transición, una situación muy compleja: cómo estabilizar la economía es el punto uno y un desafío enorme. Por otro lado, está el crecimiento económico, que una economía ordenada lo favorece, pero no ocurre solo, porque se necesitan políticas de apoyo a los distintos sectores" considera Juan Carlos Hallak, economista de la UBA e investigador del Conicet, luego de participar de la XIII Reunión Anual de la AEEP, organizada en la Facultad de Ciencias Económicas de Uncuyo.

Como especialista en comercio exterior, Hallak enfatiza que más allá del nuevo rumbo económico, en esta etapa se requiere al menos una política que facilite la inserción internacional "aunque se ven menos señales desde el nuevo Gobierno de avanzar en ese sentido".

Pero ¿cómo se llevaría adelante la política monetaria sin un organismo como el Banco Central que maneje las divisas para el comercio exterior y la "canasta" de la que varias veces habló Milei?

El futuro del Banco Central

"Es imposible", advierte Hallak, "por eso creo que el presidente debería moderar esa afirmación que trae desde la campaña. Al menos durante la primera etapa, y hasta estabilizar la economía, se necesita un Banco Central activo, para resolver el problema de los enormes pasivos que tenemos y bajar la inflación.".

El desplazamiento de Emilio Ocampo, un fundamentalista del cierre, como su futuro presidente, es visto como una buena señal. Y de que el proyecto de la dolarización se dará más adelante, luego de un plan de estabilización, aunque Demian Reidel, que sonaba para ponerse al frente del Central, también se bajara.

"Frente al riesgo de caer en híper, que se presente un plan para bajar la inflación a mediano plazo es otra señal. Incluso que Milei hable de 18 meses o más para lograrlo, más que insistir en la dolarización", dice Hallak.

Parte del reto es desactivar la "bomba" de las Leliqs (Letras de Liquidación en dólares), que aunque nacieron en el Gobierno de Macri, las Leliqs (Letras de Liquidación de dólares) fueron durante la gestión de Alberto Fernández la fórmula para que los bancos atrajeran depósitos y "secar" de pesos la plaza. Y así quitar presión inflacionaria, pese a que Fernández había prometido dejar de pagar intereses a los bancos "para pagarle más a los jubilados".

Banco Central
Gabinete de Milei: Reidel se bajó de la presidencia del Banco Central.

Gabinete de Milei: Reidel se bajó de la presidencia del Banco Central.

En términos prácticos, los bancos invierten su dinero en Leliq a las tasas fijadas por el Banco Central, que paga los intereses. A su vez, los bancos ofrecen plazos fijos a los ahorristas como producto basado en estas inversiones.

Existe una familia de instrumentos: Leliqs (Letras de Liquidez) tienen un plazo de 7 a 29 días, las Notaliq (Notas de Liquidez) de 30 días en adelante ) y los pases pasivos (de uno a 6 días), que son los que en estos días eligen los bancos.

Por qué son una "bomba" y cómo desactivarla

Pero que se haya formado una "bola" de ese tipo de letras implica mucho más que revertir esa política monetaria.

Hoy Leliqs y pases representan alrededor de $21 billones en el balance del Banco Central. Esto es más del triple de las reservas, y representan casi 90% de la base monetaria y del pasivo.

Se formó una masa tal que hoy inquieta saber cómo se eliminará. Es que para neutralizar la emisión monetaria (inflación) por esa vía se necesita pagar intereses de Leliqs. ¿Cómo? Con más emisión.

Para el economista Fabián Medina la situación representa una especie de "deuda eterna" para el país, ya que ha ido renovándose constantemente con tasas por encima de la inflación. Esto incrementa la carga de intereses y, a su vez, la promesa de emisión futura.

"El rojo del Banco Central hoy es enorme. Son más de 15 mil millones de reservas negativas. Por eso lo de las Leliqs es una bomba que hay que desactivar", estimó el ex ministro de Hacienda de Mendoza y actual diputado nacional Lisandro Nieri.

Hay 2 opciones: que el BCRA puede (o debería), como pagador de intereses, intervenga canjeándolas por un bono a 10 años o un fideicomiso que financie viviendas o producción. En cuotas y a una tasa regulada por el propio Central.

Sin intervención directa, la restante opción es que toda esa masa de dinero pase a divisas (dólar) “fondeando” la corrida cambiaria con la corrida bancaria. El peor escenario y que todos quieren evitar.

Que la futura gestión de Javier Milei aún no dijera qué hará con las Leliqs para que no detone, hizo que el propio mercado se adelantara: los bancos decidieron no renovar la Leliqs (a 30 días) y transformar esos pesos en pases de un día.

Una transición compleja

La situación pone en duda qué será del futuro del Banco Central, a pesar de que el propio Milei dijera que "no es un asunto negociable".

En medio, la danza de nombres para completar el gabinete siembra indefinición acerca del GPS de Milei una vez asumida la gestión.

A propósito de complejidades, el tema motivó que Luis "Toto" Caputo, virtual ministro de Economía, se reuniera el viernes con representantes de las entidades bancarias ADEBA y ABA a quienes les explicó su propuestas para solucionar el tema Leliqs que obsesiona a Milei.

Caputo les prometió una salida “de mercado” y que la dolarización quedará para una etapa posterior cuando quede ordenada la macroeconomía.

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