Este sábado, la ciudad volvió a estar entre las localidades más frías del territorio continental argentino, solo superada por Maquinchao (Río Negro) y Uspallata (Salta). A media mañana, el termómetro marcaba -3,8°C en el área urbana, aunque se estima que en zonas rurales los valores son todavía más bajos.
Según técnicos del Servicio Meteorológico Nacional, que cuenta con una estación en el Aeropuerto Internacional Ricardo Salomón, desde el 23 de mayo se vienen registrando las temperaturas mínimas absolutas del año en Malargüe. Durante la última semana, la ciudad lideró el ranking nacional de temperaturas más bajas.
Embed - MALARGÜE: COMO SE CALEFACCIONA LA GENTE DURANTE EL INVIERNO.
El frío de Malargüe
El invierno malargüino, con mínimas que en junio y julio suelen ser aún más rigurosas, implica condiciones difíciles para la vida cotidiana, especialmente cuando se suman heladas, nevadas o vientos.
En un recorrido por las calles de la ciudad, vecinos contaron a SITIO ANDINO cómo enfrentan el frío sin acceso al gas natural, ya que Malargüe se abastece de gas licuado de petróleo (GLP), proveniente de una planta ubicada al este de la ciudad.
Ramón Velázquez, uno de los entrevistados, recordó que el pasado miércoles Malargüe fue la ciudad más fría del país. Señaló que, pese a la crudeza del clima, “gracias a Dios tenemos el gas”, aunque expresó su preocupación por el impacto del tarifazo en la próxima boleta.
Verónica Mansilla, otra vecina, contó que debe recurrir a garrafas para calefaccionar su vivienda y cocinar, y que también utiliza artefactos eléctricos para suplir necesidades básicas. “Es carísimo”, aseguró.
Anahí Cerda, en tanto, utiliza calefacción a leña, una opción común entre los pobladores de las zonas rurales. Así lo relataron también Raúl Guiraldez y Alicia Alaniz, habitantes de Chalahuen, una localidad ubicada a unos 20 kilómetros al suroeste de Bardas Blancas, en la Costa del Río Grande, donde las mañanas son especialmente gélidas.