Crece la preocupación entre vecinos de la ciudad de Malargüe que son víctimas de ilícitos contra la propiedad. El aumento de estos delitos, pocas veces son esclarecidos, y lo robado termina en el mercado negro, donde quien compra se transforman en cómplices de los ladrones.
Las ganas y los sueños de progreso de Belén Mayorga en un par de segundos se desmoronaron, luego de comprobar que delincuentes había ingresado a robar a su local comercial ubicado en calle Inalicán (oeste) 110 de la ciudad de Malargüe. La tienda de ropas se encuentra a escasos metros de la Policía de Mendoza, en pleno radio céntrico.
La joven emprendedora relató a SITIO ANDINO que el jueves al llegar al trabajo "encuentro que habían ingresado al local y sustraído varias cosas", detallando que los ladrones se llevaron "ropa, dinero en efectivo, una bicicleta" y otras pertenencias de valor.
Belén Mayorga supone que los malvivientes cometieron el delito en horas de la madrugada, lamentando que vecinos del lugar no hayan detectado la presencia de estas personas que "ingresaron por la puerta de adelante", forzando la cerradura. La víctima no dejó de mostrar preocupación al mencionar que el robo fue "muy cerca de la Policía, en un lugar muy transitado, a una cuadra del centro" de Malargüe.
Concordante con lo que han expresado otros ciudadanos malargüinos, Belén Mayorga dijo que "lamentablemente vivimos una situación donde la gente de mal vivir se aprovecha de los que trabajamos y realizamos un esfuerzo diariamente", indicando que los delincuentes cometen estos delitos "no para llevar el pan a la mesa y creo que los fines son para sus adicciones".