El Rotary Club y el Hospital Regional Malargüe incorporaron equipamiento esencial para tratamientos oncológicos, mejorando la calidad de atención. La iniciativa reduce brechas en el sistema de salud y reafirma el compromiso solidario de la comunidad y las entidades intermedias con quienes atraviesan situaciones complejas.
En una muestra concreta de articulación entre el sector público y las entidades intermedias, el Rotary Club Malargüe concretó la entrega de tres sillones destinados a la sala de goteo para pacientes oncológicos del Hospital Regional Malargüe, un aporte que no solo mejora la calidad de atención, sino que también refleja el compromiso social de la comunidad.
Embed - DONACIÓN SILLONES PARA TRATAMIENTOS ONCOLÓGICOS
Una donación vital para el Hospital Malargüe
Durante el acto de presentación, Yolanda Carbajal, presidenta del Rotary Club Malargüe y directora del nosocomio local, destacó que el equipamiento será utilizado en un área clave para quienes atraviesan tratamientos prolongados. En ese sentido, agradeció especialmente a quienes colaboraron con la iniciativa, subrayando el valor del trabajo conjunto entre una institución intermedia y el sistema de salud pública.
Carbajal remarcó además que cada incorporación de este tipo contribuye a reducir la brecha existente en materia de infraestructura sanitaria, y permite avanzar hacia un objetivo largamente anhelado por la comunidad, la concreción de un servicio oncológico en el departamento.
Por su parte, Armando Escobar, integrante del Rotary Club, puso en valor el espíritu solidario que caracteriza a la organización, al señalar que es una institución que refleja la voluntad de servicio de sus miembros y el compromiso con quienes más lo necesitan.
En cuanto a la inversión, Héctor Riquelme precisó que se trata de tres sillones con un costo de 400 mil pesos cada uno, lo que implicó una erogación significativa, asumida a partir del esfuerzo conjunto de la entidad y la comunidad.
Desde el Servicio de Consultorios Externos del hospital, las profesionales Laura Santander y Laura Almonacid calificaron la incorporación como “gratificante”, al tiempo que explicaron que actualmente asisten a unos 45 pacientes oncológicos. En ese marco, señalaron que estos sillones permiten mejorar las condiciones durante los tratamientos de quimioterapia, aliviando los efectos colaterales y brindando mayor confort, un aspecto fundamental en procesos tan complejos.