La segunda fecha del Campeonato Alvearense de Mountain Bike dejó una historia de vida de las más emotivas del fin de semana. Amabilia Ampuero, una joven de 28 años, oriunda de Tunuyán y con síndrome de Down, logró cumplir su sueño de participar en una competencia oficial y vivió una jornada marcada por la inclusión, el respeto y la superación.
Acompañada por la asesora de Discapacidad de la Municipalidad de General Alvear, Viviana Lima, Amabilia recorrió el circuito y concretó un desafío que representaba mucho más que una carrera: la posibilidad de demostrar que la discapacidad no es un límite cuando existen oportunidades.
Dos años de preparación para cumplir un sueño de historia de vida
Detrás de su participación hubo un importante trabajo de preparación. Desde hace dos años, Amabilia entrena de manera constante, asiste a clases de spinning y se prepara físicamente para afrontar este tipo de desafíos.
Su madre, Adriana, destacó el esfuerzo y la perseverancia de su hija. "Me siento orgullosa de todos mis hijos, pero cada logro de Amabilia tiene algo especial. Ser una persona con discapacidad no te limita a nada. Tener síndrome de Down, mucho menos. Ella hace las cosas a su tiempo, pero las logra", expresó.
Además, explicó que su hija conoce las exigencias propias de la actividad deportiva.
"Ella sabe cuándo tiene que hidratarse, cuándo necesita comer algo dulce y conoce sus tiempos. Está preparada. Este era un sueño que tenía y hoy lo está cumpliendo", señaló.
Una experiencia distinta después de sentirse discriminada
La emoción vivida en General Alvear tuvo un significado especial para la familia, ya que semanas atrás Amabilia no había podido participar de otra competencia de Rural Bike.
Según relató su madre, la organización decidió impedirle correr luego de una caída menor durante el reconocimiento del circuito.
"Nos sentimos muy mal. La caída no fue nada grave, apenas un raspón. Pero esa fue la razón que nos dieron para no dejarla participar. Nosotros sentimos que fue discriminación", recordó.
En contraste, en General Alvear encontró un espacio donde pudo participar con el acompañamiento necesario y en igualdad de condiciones.
Una jornada marcada por la inclusión
Desde la organización del campeonato, la Dirección de Deportes y la Asesoría de Discapacidad trabajaron para garantizar que Amabilia pudiera formar parte del evento deportivo.
La familia también destacó el recibimiento que tuvieron desde su llegada a la ciudad. "Estamos muy agradecidos. Llegamos el día anterior y en el albergue nos recibieron de una manera increíble. Nos hicieron sentir muy cómodos. Esto es verdadera inclusión", afirmó Adriana.
Durante toda la competencia, Viviana Lima acompañó a la ciclista en el recorrido, brindándole apoyo permanente para que pudiera disfrutar plenamente de la experiencia.
"Lo importante es darle la oportunidad"
Para Adriana, la experiencia vivida dejó una enseñanza que trasciende el deporte. "No hay que tratar a una persona con discapacidad como si fuera de cristal. Ella es como cualquiera de nosotros. Tal vez algunas cosas le lleven más tiempo, pero puede hacerlas. Lo importante es darle la oportunidad", reflexionó.
Con la carrera finalizada, el resultado deportivo pasó a un segundo plano. Lo verdaderamente importante fue que Amabilia cumplió su objetivo, demostró el fruto de su preparación y encontró un espacio donde la discapacidad no fue un obstáculo para participar.
"Nos vamos totalmente felices, satisfechos. Cuando se pueda volver, volveremos", concluyó su madre.