Las intensas nevadas que afectan al oeste mendocino vuelven a poner el foco en la importancia de la conducción defensiva en rutas de alta montaña. Recomiendan reducir la velocidad, respetar las distancias de seguridad, informarse sobre el estado de los caminos y extremar las precauciones ante la presencia de nieve y hielo negro, uno de los mayores riesgos del invierno.
El avance de nuevos temporales sobre la cordillera mendocina y el incremento del tránsito por el receso invernal obligan a reforzar las medidas de prevención en los principales corredores turísticos de montaña. En este escenario, la conducción defensiva se convierte en el principal aliado de los automovilistas para minimizar riesgos y evitar siniestros viales.
Precauciones para transitar por rutas afectadas por la nieve
Las condiciones meteorológicas previstas para los próximos días anticipan nuevas precipitaciones níveas sobre sectores de alta montaña, donde miles de turistas y residentes circularán por rutas nacionales y provinciales para acceder a destinos como Los Molles y Las Leñas. Ante ese panorama, también se intensificarán los controles de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, operativos que podrían extenderse hasta los primeros días de agosto.
En diálogo con SITIO ANDINO, Irma Ibarra, responsable del Centro Emisor de Licencias de Conducir de Malargüe, remarcó que antes de iniciar cualquier viaje es indispensable conocer el estado de la ruta y las condiciones climáticas previstas, especialmente cuando se trata de caminos de montaña o recorridos desconocidos.
La funcionaria explicó que durante el invierno no alcanza con respetar las normas habituales de tránsito. La nieve, el hielo y la baja visibilidad exigen una conducción mucho más prudente, anticipando cada maniobra y evitando aceleraciones, frenadas o giros bruscos que puedan provocar la pérdida del control del vehículo.
Ruta 222.
Conducción defensiva frente al hielo negro
Uno de los fenómenos que genera mayor preocupación es el denominado hielo negro, una delgada película de hielo transparente que se forma sobre el pavimento cuando las temperaturas descienden por debajo de los cero grados. Debido a que adopta el mismo color del asfalto, resulta prácticamente imposible detectarlo a simple vista, convirtiéndose en un enemigo silencioso para los conductores.
En Mendoza, el hielo negro suele presentarse durante la madrugada y las primeras horas de la mañana, cuando el agua del deshielo, la lluvia, la escarcha o la humedad se congelan sobre la calzada. Esta situación es frecuente en las rutas nacionales 40 y 145, Ruta Provincial 222 y otros caminos cordilleranos del departamento de Malargüe.
La presencia de esta capa de hielo reduce casi por completo la adherencia de los neumáticos, incrementa considerablemente la distancia de frenado y favorece derrapes que pueden terminar en graves accidentes. Por ese motivo, las autoridades recomiendan disminuir la velocidad, mantener una amplia distancia entre vehículos y evitar cualquier maniobra repentina.
Irma Ibarra también recordó que el uso de cadenas constituye una medida de seguridad indispensable cuando las condiciones así lo requieren. Actualmente, su utilización es obligatoria para circular por la Ruta Provincial 222 hacia Los Molles y el complejo turístico Las Leñas, donde continúan las tareas de despeje y mantenimiento de la calzada.
Las cadenas mejoran la tracción sobre nieve y hielo, permiten un mayor control del vehículo y reducen significativamente el riesgo de derrapes. Sin embargo, desde el Centro Emisor de Licencias de Conducir remarcaron que ningún elemento reemplaza la responsabilidad del conductor. Adaptar la velocidad, conducir con prudencia y respetar las indicaciones de los organismos viales siguen siendo las principales herramientas para atravesar con seguridad los temporales de nieve que afectan a toda la cordillera mendocina.