La crisis que atraviesa la Liga Mendocina de Fútbol sumó un capítulo decisivo con un comunicado de prensa difundido por su presidente, Omar Sperdutti, en el que planteó adelantar el llamado a elecciones como alternativa para encauzar la situación institucional. El mensaje llegó en un contexto de causas judiciales en trámite, cuestionamientos administrativos y la posibilidad concreta de una intervención estatal.
El eje del comunicado: adelantar las elecciones en el fútbol liguero
En el texto fechado el 29 de diciembre de 2025, Sperdutti manifestó su “dolor y decepción” por el impacto institucional del conflicto y aseguró que la situación actual desvió la atención de los verdaderos objetivos de la Liga. En ese marco, anticipó su voluntad de adelantar el proceso electoral, con el objetivo de “abrir una nueva etapa” en la conducción del fútbol mendocino.
El presidente sostuvo que la renovación de autoridades debería estar basada en transparencia, respeto y bien común, y dejó entrever que el adelantamiento de elecciones aparece como una salida política e institucional frente al escenario de tensión que atraviesa la entidad.
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Una salida electoral en un contexto crítico de la Liga Mendocina de Fútbol
La propuesta de adelantar elecciones se conoció mientras avanzan investigaciones judiciales que involucran a la conducción de la Liga. Los abogados querellantes Facundo de Oro y Claudio Morán solicitaron la detención e imputación de Sperdutti por presuntos delitos de asociación ilícita, estafas reiteradas y administración fraudulenta, en una causa que investiga la emisión de certificados médicos apócrifos para divisiones inferiores.
En paralelo al planteo electoral, el Gobierno de Mendoza analiza un informe institucional y jurídico que podría derivar en la intervención de la Liga Mendocina. En ese contexto, el adelantamiento de elecciones aparece como una alternativa para evitar una conducción transitoria impuesta desde afuera, aunque su viabilidad dependerá de que el proceso se ajuste a los requisitos estatutarios y administrativos.
Desde el Ejecutivo señalaron que cualquier medida deberá garantizar la normalización institucional, sin afectar la continuidad de los torneos ni la afiliación de los clubes a la AFA, en línea con el marco de la FIFA.
Tras el escándalo por suspensión de la final de la final femenina, el Gobierno provincial le apuntó con todo Liga Mendocina de Fútbol. Mirá qué pasó. https://t.co/anlRqBiQbh
La doble final de las mujeres que no fue y causó el desenlace de la triste historia
La crisis institucional también tuvo su expresión más visible en el plano deportivo. El fútbol femenino de Mendoza volvió a ser rehén de la improvisación, luego de que la Liga Mendocina de Fútbol suspendiera por segunda vez la final del Torneo Clausura femenino. Esta vez ocurrió en el estadio de Gutiérrez Sport Club, donde el partido entre Independiente Rivadavia y Godoy Cruz debía disputarse bajo un operativo “controlado” que, una vez más, no logró garantizar condiciones mínimas de seguridad. El desborde de hinchas en las inmediaciones expuso una alarmante falta de previsión, aun cuando dentro del estadio no se registraba exceso de público.
La discusión sobre una salida electoral también remite a un antecedente histórico. La Liga Mendocina ya fue intervenida en 1994, cuando la conducción transitoria quedó a cargo de Hugo Bordín, dirigente e hincha de Gutiérrez Sport Club. Aquel proceso se extendió por cerca de dos años y culminó con la normalización institucional y la convocatoria a elecciones, sin afectar la competencia deportiva.
Con el adelantamiento de elecciones planteado por el propio presidente, el futuro inmediato de la Liga Mendocina se juega en el terreno político-institucional. La definición sobre si el proceso electoral se activa o si avanza una intervención estatal marcará el rumbo de la entidad y podría convertirse en un punto de inflexión para el fútbol mendocino en 2026.