Con una actuación arrolladora, el argentino Francisco Cerúndolo (21° del ranking ATP) debutó con una victoria categórica en el Masters 1000 de París, al vencer al bosnio Damir Dzumhur (63°) por 6-3 y 6-3. Fue el único triunfo argentino del día y una clara demostración del nivel con el que llega el porteño al cierre de la temporada.
El partido se disputó en el Palais Omnisports de Bercy, donde Cerúndolo mostró jerarquía, potencia y una derecha letal para dominar de principio a fin. Con este resultado, el argentino se metió en la segunda ronda y enfrentará al serbio Miomir Kecmanovic (53°), buscando seguir escalando posiciones en el ranking y cerrar el año con su mejor actuación en un Masters 1000.
Desde el inicio, Cerúndolo tomó el control del juego con quiebres tempranos y una agresividad que Dzumhur nunca pudo contrarrestar. En el primer set, rompió el servicio en dos oportunidades y lo cerró por 6-3, moviendo a su rival con precisión y cambiando constantemente de ritmo.
En el segundo parcial, el argentino subió aún más la intensidad. Tres quiebres consecutivos lo encaminaron al triunfo, que concretó tras cinco match points, cuando el bosnio dejó un drop corto en la red. Fueron una hora y 22 minutos de dominio total, con un tenis agresivo, sólido y lleno de confianza.
Su rival original debía ser el joven checo Jakub Mensik (19°), quien este año venció a Novak Djokovic en una final, pero una lesión muscular lo dejó fuera del torneo. Dzumhur ingresó como “lucky loser”, pero poco pudo hacer ante la potencia del argentino.
El porteño, que defiende 100 puntos por su actuación del año pasado, busca cerrar la temporada dentro del Top 20 y mantener sus chances de meterse en el ATP Finals de Turín. Su triunfo en París fue un paso clave en esa pelea.
Una jornada difícil para el tenis argentino
No todo fue alegría para la Legión. Sebastián Báez (43°) volvió a sufrir en superficie dura y cayó ante el británico Cameron Norrie (31°) por 3-6 y 4-6, en un partido en el que nunca pudo dominar desde el fondo. El bonaerense sufrió cuatro quiebres y amplió su mala racha: 12 derrotas en 15 partidos sobre cemento.
La derrota llevó a Báez a bajarse del ATP 250 de Atenas para recuperarse y dar por terminada una temporada que, salvo sus buenos rendimientos sobre polvo de ladrillo, no cumplió las expectativas.
Entre los ganadores del día también se destacaron el ruso Karen Khachanov (14°), que aplastó al estadounidense Ethan Quinn (71°) por 6-1 y 6-1, y el kazajo Alexander Bublik (16°), quien venció al australiano Alex Popyrin (47°) por 6-4 y 6-3, confirmando su gran momento en el circuito.
Lo que viene para los argentinos en el Masters de París
La acción continuará este martes con presencia argentina. A las 7:00 (hora argentina), se enfrentarán Camilo Ugo Carabelli (49°) y Tomás Etcheverry (58°) en un duelo fratricida por un lugar en la segunda ronda.
En simultáneo, Francisco Comesaña (10°) —actual número uno del país— jugará ante Félix Auger-Aliassime (10°), uno de los tenistas más veloces y talentosos del circuito, en un choque de alto voltaje que promete espectáculo.
Con su victoria, Francisco Cerúndolo reafirmó que está preparado para pelear entre los grandes. Su tenis agresivo, su confianza y su madurez competitiva lo convirtieron en la gran carta argentina en París.
Ahora va por más: Kecmanovic será el próximo obstáculo, pero el argentino llega con todo para intentar cerrar el año de la mejor manera y confirmar que puede ser protagonista en la elite del tenis mundial.