El mendocino Mariano Villalobos, del equipo Aero Racing, protagonizó uno de los momentos más impactantes de la temporada del Campeonato Argentino de Velocidad de motociclismo 2025, al ganar la final del domingo en el Circuito San Juan Villicum tras sufrir una caída en la última curva y cruzar la línea de meta empujando su moto, sostenido por la ventaja que había construido durante toda la carrera.
Villalobos venía de una victoria contundente el sábado, donde junto a su compañero Federico Márquez lograron un histórico 1–2 para el Aero Racing Team, consolidando a la provincia de Mendoza en lo más alto del motociclismo nacional.
El domingo de motociclismo que será recordado: ritmo dominante, caída y hazaña sobre el asfalto sanjuanino
La segunda final parecía encaminada nuevamente al triunfo mendocino. Villalobos había impuesto una diferencia considerable gracias a un ritmo sólido, aprovechando sectores rápidos donde la puesta a punto del equipo —que trabaja junto a Muta Club y Pandolfino Box— volvió a marcar diferencias.
Sin embargo, en la vuelta final, el piloto perdió el control en la zona media del trazado y terminó en el piso. El golpe no tuvo consecuencias físicas graves, pero la moto quedó dañada. Pese a ello, Villalobos se incorporó, volvió al vehículo e inició una secuencia ya inolvidable: empujó su moto los últimos metros hasta cruzar la línea de llegada, asegurándose una victoria que rápidamente comenzó a circular en redes y transmisiones especializadas.
Márquez también besó el asfalto: peleaba adelante, pero la caída lo dejó sin chances en San Juan
El domingo también tuvo un giro inesperado para Federico Márquez, quien venía con ritmo para repetir el podio del sábado. A mitad de carrera, y cuando buscaba acercarse a Villalobos, sufrió una caída que lo dejó sin posibilidades de cerrar la competencia entre los mejores. Fue atendido y se encuentra en buen estado, a la espera de la próxima fecha del calendario.
Villalobos: “No podía quedarme tirado, sabía todo lo que habíamos trabajado”
Tras la victoria, todavía exhausto y con marcas visibles del esfuerzo, Villalobos expresó: “Cuando me caí pensé que se había terminado, pero miré hacia atrás y supe que tenía una diferencia importante. No podía quedarme tirado: sabía todo lo que habíamos trabajado para estar acá. La moto no daba para seguir arriba, así que la única opción era empujar. Fue eterno, pero valió la pena.”
Sobre su compañero, Mariano agregó: “Lo de Fede es una pena porque venía rápido y podíamos volver a darle a Mendoza un 1–2. Pero esto es parte del deporte. Nos vamos fuertes, convencidos y con hambre de más.”