El Barcelona se quedó con la Supercopa de España luego de imponerse 3-2 al Real Madrid en una final electrizante disputada en Arabia Saudita. En un clásico cargado de goles, tensión y polémicas, el equipo dirigido por Hansi Flick fue más efectivo en los momentos decisivos y resistió con carácter el tramo final con un jugador menos.
Un clásico a puro gol y un segundo tiempo decisivo
El partido tuvo un cierre de primer tiempo frenético. Raphinha abrió el marcador para el Barça, Vinícius Júnior igualó con una jugada individual de alto nivel, y Robert Lewandowski volvió a adelantar a los culés antes de que Gonzalo García decretara el 2-2 parcial tras un tiro de esquina.
En el complemento, el Barcelona volvió a golpear. A los 72 minutos, Raphinha apareció otra vez y, con un remate desde la frontal del área que se desvió tras un resbalón, marcó el 3-2 definitivo, desatando el festejo azulgrana.
El tramo final fue de máxima tensión. Frenkie de Jong vio la segunda tarjeta amarilla por una infracción sobre Kylian Mbappé y dejó al Barcelona con diez jugadores en los minutos decisivos. Aun así, el conjunto culé manejó los tiempos, controló la posesión y jugó con el nerviosismo de un Real Madrid que no logró reaccionar pese a los ingresos ofensivos dispuestos por Xabi Alonso.