Primera encuesta en la provincia

Violencia obstétrica: qué dice el primer informe de Mendoza

La provincia de Mendoza ya cuenta con su primer Observatorio de Violencia Obstétrica y recientemente revelaron los resultados de la primera encuesta: ¿qué dice?

Por Florencia Rodriguez

El Observatorio de Violencia Obstétrica (OVO), el primero de Mendoza, reveló los resultados de la encuesta que implementó y a través de la cual intentan conocer las experiencias que viven las personas gestantes al momento de parir. Se trata de los primeros datos que tiene la provincia con respecto a este tipo de violencia que está tan naturalizada que permanece invisibilizada. El informe arroja conclusiones preocupantes pero sirve como herramienta para trabajar y mejorar en el trato antes, durante y después del parto.

La licenciada en Sociología, Victoria Pérez, parte del equipo OVO compartió los resultados de este primer recorte de la encuesta que toma en cuenta el periodo comprendido entre mayo y septiembre. Adelantó que se puede seguir respondiendo a la encuesta, disponible en la cuenta de Instagram del observatorio: @ovomendoza

“La encuesta se implementó en mayo de este año en el marco de la Semana Mundial del Parto Respetado, es la primera que existe en la provincia realizada, en este caso, por una organización social para conocer las experiencias de nacimiento. Nos parece muy importante poder conocer estas vivencias para tener indicadores, sintetizar la información y así, acercarnos mejor a los equipos profesionales, sobre todo a las autoridades, a los hospitales, jefes de maternidades, directores/as de hospitales, incluso, al Ministerio de Salud, para empezar a hablarnos desde un lugar que no sea solamente de reclamos, que no sólo es histórico sino también legítimo pero que hemos entendido que no ha posibilitado la escucha ni el diálogo”, comenzó a explicar Victoria Pérez.

“Creemos que esta encuesta abre las chances de podamos sentarnos con las partes correspondientes y compartir esta información sistematizada y busquemos la manera de mejorar las prácticas dentro de las maternidades, porque esto que está pasando está haciendo daño a mujeres y a niños/as recién nacidos. Está dañando un momento muy vital de las personas y que deja marca en la vida, tanto de quien nace como de quien parió porque, por definición, violencia significa producir un daño y esos pueden ser evitados y es muy importante que lo hagamos. Aquí, la idea no es confrontar con el sector de la salud sino instalar un diálogo y escuchar también a los profesionales y a las autoridades de hospitales para saber qué piensan ellos frente a esto, para poder abordarlo y entre todos/as ver cómo hacemos para que las mujeres no estén sufriendo como lo hacen en un momento como ese”, sumó.

Qué dice la primera encuesta sobre violencia obstétrica en Mendoza

El primer recorte de esta encuesta del Observatorio de Violencia Obstétrica, tomó una muestra de 725 nacimientos que se produjeron en estos meses.

El 33% de las personas gestantes que respondió a las preguntas tiene de 32 a 36 años y el 22% entre 26 y 31 años.

“Cuando consultamos dónde ocurrió el nacimiento, el 71% respondió en una clínica privada y el 29%, en un hospital público o mixto. En cuanto a curso de pre-parto, el 39% de las mujeres que respondieron, no había tomando ninguno”, señaló la licenciada Pérez.

Datos que preocupan

Sin embargo, hay algunos datos que arroja esta encuesta que despiertan preocupación. Por ejemplo: si bien en el 70% de los casos de las personas gestantes que respondieron a la encuesta, se trataba de un embarazo de bajo riesgo (24% contestó de alto riesgo y un 6% no sabía), la vía de nacimiento más frecuente fue a través de cesárea.

“Llama la atención que el 70% hayan sido embarazos de bajo riesgo, el 24% de alto riesgo pero, sin embargo, el 62% de los nacimientos fue por cesárea y 38% parto vaginal. La cesárea es una intervención quirúrgica que debería utilizarse según determinados criterios como, por citar un ejemplo, en embarazos de alto riesgo”, analizó Pérez.

La pregunta es ¿por qué no se corresponden la tasa de embarazos de alto riesgo con la de partos por cesárea?

La respuesta puede llegar desde la propia encuesta: “Cuando preguntamos ‘¿quién decidió la cesárea?’, el 55% dijo que el médico/a obstetra, el 36% en conjunto (la persona gestante y su obstetra) y un 9% fue por decisión propia”.

“Cuando le preguntamos por qué, nos dicen: ‘Yo tomé esa decisión en conjunto o sola porque no soportaba el dolor en ese momento, otra respuesta fue porque le tenían miedo al parto, por cansancio y, finalmente, porque se sintieron presionadas por el profesional. Entonces, es importante cuando hablas de que no soportan el dolor y el miedo al parto. Esto tiene mucho que ver con la desinformación y con el lugar que ocupamos las mujeres en el proceso sexual y reproductivo del embarazo, ¿qué lugar ocupamos acá? Cuando la embarazada dice no soporto el dolor y tengo miedo al parto, se hace explícito este lugar de subordinación digamos. O sea, el parto casi que no es mío. Yo le tengo miedo porque me han despojado históricamente de este proceso. Me han dicho, casi bíblicamente, que pariría con dolor y, al final, ha sido el profesional de la salud el que me ha dicho qué tengo que hacer”, sostuvo Pérez.

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El dolor y el cansancio, dos motivos por los que se elige la cesárea.

El dolor y el cansancio, dos motivos por los que se elige la cesárea.

Y continuó: “Esto es parte de la cultura en la que vivimos, justamente, por eso es tan importante empezar a informarnos, a hacer una campaña de información para que podamos volver a apropiarnos del parto y que no le tengamos tanto miedo y que podamos no soportar el dolor, sino poder transitarlo con confianza”.

“Incluso, cuando preguntamos cómo se sentían al momento de la cesárea dentro del quirófano, el 30% dijo que los profesionales hablaban entre ellos de asuntos personales, el 14% respondió que sintió completamente ignorada, un 25% asustada y otro 14% que se sentía sola por mencionar algunas respuestas”, sumó la licenciada.

Es importante destacar que existe la Ley 25.929 de Parto Respetado que contempla todos los derechos de la persona gestante y del recién nacido. Una normativa que, según la encuesta, el 53% desconoce su existencia.

“Hay muchos otros datos y creo que podemos tomarlos como una herramienta para dialogar y mejorar. Estamos al tanto, somos conscientes de que el personal de salud no cobra un salario como el que debería, que hace turnos dobles o triples, sabemos que atraviesan una situación complicada, por eso, nos podemos sentarnos y conversar con esta información en mano para trabajar en la violencia obstétrica, no podemos seguir naturalizándola. Dentro del porcentaje de mujeres que sintieron que estaban sufriendo maltrato durante la internación, el 72% dijo que fue por parte del personal del hospital, en especial, de los/as enfermeros. Esperamos que estos datos nos sirvan a todas y a todos para poder evitar los daños hacia madres y recién nacidos”, cerró la licenciada Pérez, del equipo del Observatorio de Violencia Obstétrica de Mendoza.

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