Vacaciones y cansancio: por qué no siempre logramos descansar
Viajar no siempre es posible, pero descansar y desconectar del trabajo sí. Un especialista en psicología explica cómo lograr un corte real durante vacaciones.
La psicología explica por qué las vacaciones son clave para la salud mental y emocional.
Las vacaciones suelen asociarse al viaje, al ocio y al “no trabajar”, pero desde la psicología su sentido es mucho más profundo. No se trata solo de tomarse días libres, sino de habilitar un verdadero descanso físico, mental y emocional, algo que no siempre resulta sencillo en contextos atravesados por responsabilidades, tareas de cuidado y exigencias cotidianas.
En diálogo con SITIO ANDINO, el psicólogo Lic. Emiliano Barrera (MP 1474) explicó que, desde un punto de vista cultural, las vacaciones son entendidas como un momento para relajar rutinas y correrse de las obligaciones diarias, especialmente las laborales. “Es algo que se recomienda que toda persona debe tenerlo, sea adulta o no. No importa si no hay viaje o paseos maravillosos, lo importante es poder parar y dedicar tiempo a tareas o actividades más gratificantes”, señaló.
Un descanso necesario más allá del viaje y el ocio
Según el especialista, tomarse vacaciones permite descansar en las tres dimensiones centrales del bienestar: el cuerpo, la mente y las emociones. Sin embargo, en la práctica, no todas las personas logran ese corte. “Suele pasar que, por la intensidad con la que se toman las tareas o por cuestiones imposibles de cambiar, algunas personas siguen realizando actividades durante las vacaciones. El problema aparece cuando no logran desenchufarse del trabajo ”, advirtió.
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El descanso mental y emocional es clave para la salud, incluso cuando las vacaciones transcurren en casa y con responsabilidades.
Foto: Freepik.
Barrera remarcó que incluso cuando la actividad laboral resulta placentera, es saludable buscar la manera de desconectar, aunque sea por algunos días. “Alejarse y dejar de pensar en el trabajo permite tomar perspectiva, aumenta la creatividad y mejora el rendimiento o el éxito laboral”, explicó.
Descansar no es lo opuesto a producir, sino una condición necesaria para hacerlo mejor.
Vacaciones en casa: otra forma de frenar
Consultado sobre la idea instalada de que para descansar hay que viajar o cambiar de escenario, el psicólogo fue claro: “No necesariamente hay que salir de casa para lograr el descanso. Cambiar de contexto ayuda, pero si eso no es posible, las vacaciones también pueden ser pasar más tiempo con la familia, leer un libro o encargarse de tareas que resulten divertidas o agradables”.
Para quienes se quedan en casa, el especialista recomendó empezar por correr el foco del trabajo y dejar de lado aquellas rutinas que resultan poco agradables. “Optimizar el tiempo libre con actividades recreativas, reuniones sociales, deportes o salidas, y dar lugar a actividades placenteras como cocinar comidas especiales, sin respetar rutinas estrictas, también es tomarse vacaciones”, indicó.
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“No importa si no hay viaje: lo importante es poder parar y dedicar tiempo a actividades más gratificantes”, explica el psicólogo Lic. Emiliano Barrera.
Foto: Freepik.
El cuerpo, además, ocupa un rol central durante este período. “Nuestro cuerpo y mente precisan descansos y modificaciones de rutinas. Conectar con personas queridas, usar el tiempo libre de forma gratificante y realizar actividad física o intelectual recreativa suelen ser muy buenas ideas”, sostuvo Barrera.
Descansar no es perder el tiempo
Un caso a parte es el de aquellas personas que sienten que nunca logran descansar, ni siquiera cuando se toman días libres. “Si no logramos desenchufar de las obligaciones laborales, académicas o domésticas, estamos ante un desafío personal. Hay evidencia científica que indica que el descanso previene enfermedades mentales y físicas, mejora el desempeño laboral, la creatividad, la flexibilidad cognitiva y la capacidad de disfrute”, explicó.
En esos casos, se recomienda consultar con un profesional de la salud mental para adquirir herramientas que permitan habilitar el descanso.
En una sociedad que valora la productividad constante, muchas personas aún asocian las vacaciones con tiempo perdido. Sin embargo, como señala la psicología, el descanso es una necesidad básica y un acto de cuidado personal.
Guía paso a paso para una desconexión digital efectiva
Avisar con tiempo: Dejá un mensaje de respuesta automática en el mail y avisá a tus contactos que solo responderás urgencias reales a través de una llamada telefónica.
Eliminar aplicaciones: Borrá temporalmente las redes sociales y apps de laburo; si no están a la vista en la pantalla de inicio, la tentación de entrar disminuye drásticamente.
Establecer "ventanas" de uso: Si es imposible apagarlo todo, definí 15 minutos a la mañana para revisar mensajes y el resto del día guardá el celular en la caja fuerte del hotel o en el fondo de la mochila.
Volver a lo analógico: Usá una cámara de fotos común para no depender del teléfono, llevate libros físicos y pedí indicaciones a la gente del lugar en vez de usar siempre el GPS.
Aprender a frenar, aunque sea por unos días, no solo mejora la salud mental, sino que también permite volver a la rutina con mayor bienestar, claridad y capacidad de disfrute. Porque descansar, lejos de ser un lujo, es parte esencial de vivir mejor.