Las tormentas registradas durante el fin de semana en Mendoza generaron anegamientos, calles inundadas y complicaciones en algunos barrios, lo que volvió a poner bajo la lupa el funcionamiento del sistema hidráulico provincial.
Desde Hidráulica destacaron que el sistema funcionó dentro de los parámetros previstos, pero advirtieron sobre el impacto de desarrollos urbanos en áreas sensibles.
Las tormentas registradas durante el fin de semana en Mendoza generaron anegamientos, calles inundadas y complicaciones en algunos barrios, lo que volvió a poner bajo la lupa el funcionamiento del sistema hidráulico provincial.
Ante este escenario, desde Hidráulica aseguraron que la infraestructura está preparada para este tipo de fenómenos, aunque reconocieron que las lluvias intensas de este verano han puesto al sistema bajo una fuerte exigencia.
El director de Hidráulica de Mendoza, Pablo Rodríguez, explicó a Noticiero Andino que la provincia cuenta con una red de obras diseñada para contener las crecidas aluvionales, especialmente en el área metropolitana.
"Mendoza sí está preparada. Tiene un sistema de obras aluvionales conformado por una red de colectores urbanos, diques de atenuación de crecidas ubicados en el pedemonte y colectores de escudo que resguardan a buena parte de los departamentos del área metropolitana", señaló el funcionario.
Sin embargo, Rodríguez advirtió que la recurrencia y la intensidad de las tormentas registradas en los últimos meses han tensionado la infraestructura existente.
Según explicó el titular de Hidráulica, algunas precipitaciones registraron valores de hasta 50 milímetros de agua en menos de una hora, lo que supera los parámetros habituales de diseño de muchas obras pluviales.
En ese contexto, indicó que algunos colectores resultaron afectados y actualmente se realizan reparaciones urgentes, teniendo en cuenta que el pronóstico anticipa nuevas tormentas.
"Tenemos un verano atípico, con mucha agua caída. La infraestructura ha funcionado para lo que está prevista, pero el sistema se ha visto exigido", afirmó.
Finalmente, Rodríguez indicó que algunas tormentas de este verano se concentraron en la zona del pedemonte, donde se ubican las presas y diques aluvionales que regulan las crecidas.
Por ello, durante los próximos meses se realizará una evaluación del estado de esas estructuras y de los vasos de retención, con el objetivo de programar tareas de mantenimiento a lo largo del año.

