Sesgo de género en la salud: cómo pueden las mujeres aprovechar el conocimiento genético
Aunque las mujeres viven más que los hombres, enfrentan desventajas médicas que el conocimiento genético puede ayudar a reducir. La relevancia de la perspectiva de género en la salud.
La deuda de la medicina con las mujeres y el rol clave del conocimiento genético
Este 25 de abril se conmemora el Día Mundial del Ácido Desoxirribonucleico (ADN), molécula que conforma el genoma. Pese a que este se encuentra presente en todos los seres vivos, a lo largo de la historia, la medicina tuvo una tendencia a investigar distintas enfermedades y padecimientos en cuerpos masculinos, por lo que las mujeres se enfrentan a una desventaja en lo relativo a avances en diagnósticos y tratamientos.
Según una investigación del científico del Conicet, Adrián Turjanski, en el material genético yace información de gran importancia para mejorar nuestra calidad de vida y conocer la predisposición a enfermedades. No obstante, de acuerdo con el académico, detrás de la búsqueda por mejorar nuestro bienestar hay un factor que se subestimó: las diferencias biológicas y sociales que hay entre cada persona.
En diálogo con SITIO ANDINO, Turjanski afirmó que “históricamente, ha existido un sesgo de género en la investigación médica”. “Muchas enfermedades fueron estudiadas principalmente en hombres y, durante años, los ensayos clínicos excluyeron o sub representaron a las mujeres”, detalla.
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Las consecuencias de este sesgo no son menores, ya que se produjeron vacíos en el diagnóstico, tratamiento y prevención de enfermedades que “afectan de forma diferente o exclusiva a las mujeres”.
A esto se suman otras complicaciones de salud que derivan de los roles asignados a cada género, como la sobrecarga de tareas domésticasy de cuidado, la falta de tiempo personal, el estrés crónico y el acceso limitado a controles médicos regulares, que “muchas veces derivan en malos hábitos alimentarios, sedentarismo o poca adherencia a tratamientos preventivos”, señala el también director científico de Gen360.
Del sesgo clínico a la prevención real: el ADN como herramienta igualadora
En el marco de su investigación “Genética y Longevidad: ¿Puede la genética empoderar a las mujeres a una mejor calidad de vida?”, Turjanski plantea que pese a que las mujeres tienden a una mayor longevidad que los hombres -según informes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS)-, enfrentan desventajas que afectan directamente a su salud y “podrían limitar el tiempo y los recursos para dedicarse a su autocuidado”.
Por otro lado, el profesional también precisa que “si las mujeres y los hombres pueden mantenerse activos, con buena movilidad, sin enfermedades crónicas y sobre todo con una salud mental y emocional estable, están ganando tiempo real de vida”.
Para ello, es fundamental conocer las “predisposiciones genéticas, las mujeres pueden tomar medidas preventivas [contra el cáncer de mama, por ejemplo] si se detecta a tiempo. Esto incluye desde monitoreos más frecuentes hasta intervenciones quirúrgicas preventivas”, explica Turjanski.
“Con la información genética, es posible personalizar la alimentación y el estilo de vida de forma práctica, aún en rutinas exigentes, mejorando así la salud y reduciendo riesgos a largo plazo”, explica Adrian Turjanski.
El conocimiento de la genética de cada individuo puede obtenerse a través de la realización de tests, los cuales también permiten contar con información sobre cómo cada mujer “metaboliza distintos nutrientes, su tolerancia a ciertos alimentos como la lactosa y el gluten, o su tendencia al sobrepeso”.
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Química: qué es un nucleótido
El científico ejemplifica que estas pruebas permiten identificar “una predisposición al sobrepeso, a intolerancias alimentarias o a déficits de micronutrientes como hierro o vitamina D, que son comunes en mujeres”.
“La ventaja más concreta es poder actuar antes de que aparezca la enfermedad, y eso puede marcar la diferencia entre un diagnóstico temprano y uno tardío, o incluso entre desarrollar o no desarrollar la enfermedad”, señala.
Acceso equitativo a la salud: el rol del Estado
Contar con los datos genéticos de una persona trae importantes beneficios en lo que respecta a la detección precoz de afecciones o la anticipación. En este marco, el compromiso estatal se vuelve fundamental para garantizar un sistema de salud equitativo y de calidad para toda la comunidad
“Las políticas de salud pública deberían incorporar de forma activa el enfoque de medicina personalizada, comenzando por garantizar el acceso equitativo a estudios genéticos preventivos”, considera el investigador.
Y profundiza en que la intervención del estado puede implicar la capacitación de profesionales de la salud en genética clínica, la inclusión del análisis genético en programas de prevención del cáncer de mama, de enfermedades cardiovasculares y de salud reproductiva, y el desarrollo de campañas de concientización con enfoque de género.
En este marco, resalta que es “clave fomentar la investigación científica con perspectiva inclusiva, que contemple las particularidades biológicas y sociales de las mujeres, para reducir brechas y mejorar los resultados en salud a lo largo del tiempo”.
Asimismo, aclara que si bien dichos avances son especialmente relevantes en la salud femenina, los hombres también se ven beneficiados con la medicina personalizada basada en genética, ya que permite la detección y prevención de enfermedades como el cáncer de próstata, afecciones metabólicas o cardiovasculares "con la misma precisión y eficacia". "La genética es una herramienta clave para toda la población", concluye.