La odisea de la Salud en Mendoza: por qué tener prepaga ya no garantiza una buena atención médica
La salud privada de Mendoza, en crisis. Por cuotas altas y coseguros, afiliados abandonan sus planes de medicina prepaga y migran a hospitales estatales.
La odisea de la Salud en Mendoza: por qué tener prepaga ya no garantiza atención médica.
La salud privada en la provincia de Mendoza está en crisis. Entre cuotas asfixiantes, coseguros y fuga de profesionales, la atención especializada es una "odisea" para miles de afiliados de medicina prepaga. Este escenario provocó un cambio de paradigma: ante la falta de respuestas en las clínicas, cada vez más mendocinos se vuelcan al hospital público en busca de cobertura.
El propio Ministerio de Salud de la provincia encendió las alarmas. Según datos oficiales, desde hace dos años se observa una caída sostenida en el número de afiliados a obras sociales y prepagas. Este fenómeno tiene un impacto directo en las guardias y consultorios del Estado, donde la demanda creció un 20% en solo doce meses.
Salud privada, en crisis: cada vez más mendocinos se atienden en los hospitales públicos.
Foto: Cristian Lozano
Salud privada, en crisis: el fenómeno del "paciente mixto" y el rol del Reforsal
Uno de los datos más llamativos de esta crisis es que el aumento de consultas en efectores públicos no proviene únicamente de personas desempleadas o sin cobertura.
¿La razón? La disponibilidad de profesionales. Mientras que en el sector privado conseguir un turno para ciertas especialidades puede demorar bastante o requiere atravesar un laberinto de autorizaciones, en los grandes efectores públicos se encuentran equipos multidisciplinarios y guardias operativas las 24 horas.
Otro punto clave es que cada vez son más los médicos, sobre todo especialistas, que no reciben prepagas y cobran la consulta de manera particular. Entre ellos, se destacan: odontólogos, oftalmólogos, neumonólogos, gastroenterólogos, psicólogos, psiquiatras, dermatólogos.
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Una de las causas del éxodo al sector público tiene que ver con la falta de profesionales que reciben prepagas.
Ni hablar de la imposibilidad de afrontar el coseguro. "Hoy, pagar la prepaga es solo el derecho a entrar a la sala de espera. Para que te atiendan, hay que volver a pagar", explican los usuarios.
Ante esta realidad, Mendoza aplica el sistema de Reforsal (Red de Fortalecimiento de la Salud Pública). A través de este mecanismo, el Estado le factura a las prepagas y obras sociales por los servicios prestados a sus afiliados.
El costo: el valor que el Estado cobra es sensiblemente menor al que se manejaría en una transacción privada.
La redistribución: lo recaudado tiene un fin específico, el 70% retorna directamente al hospital o centro de salud que brindó la atención, permitiendo su autosustento. El 30% restante se destina a modernización tecnológica y gastos administrativos del Ministerio.
12 de agosto, presentacion nuevas ambulancias, servicio coordinado de emergencia, alfredo cornejo, rodolfo montero
Las últimas ambulancias compradas por Salud fueron con fondos del Reforsal.
Foto: Yemel Fil
Esta situación ha vaciado los consultorios privados y ha trasladado la presión asistencial al sistema público, que hoy sostiene la salud de una clase media que ya no puede costear el "doble pago" que exige el sistema privado mendocino.