El acceso a la universidad es un derecho que exige esfuerzo, pero para los estudiantes con discapacidad, se transforma en una carrera de obstáculos que pone a prueba los límites personales e institucionales. En la provincia de Mendoza son varios los estudiantes con algún tipo de dicapacidad que asisten a carreras de Nivel Superior, algunos con mayor dificultad que otros.
Agustina Orts, historia de vida, universidad uncuyo, autismo
Discapacidad en las aulas de Mendoza: el desafío que afrontan en las universidades.
Foto: Yemel Fil
Discapacidad en las aulas: Agustina es autista y estudia en la UNCUYO
Agustina Belén Orts, tiene 25 años, es estudiante de 4to año de Terapia del Lenguaje en la Facultad de Educación de la UNCuyo, y describe su paso por la Universidad como dividido en un "antes y un después" de su diagnóstico de Autismo (nivel de apoyo 1), TDAH y Altas Capacidades Intelectuales en 2023.
La joven relata que la pandemia y el cursado virtual la beneficiaron en su exposición social. "Esto me permitió avanzar y rendir las materias. Ya que el contacto virtual con mis compañeros me sirvió para ganar confianza en un aspecto que me costaba mucho como era la socialización", relató a Sitio Andino. Sin embargo, la falta de anticipación en las videollamadas, por parte de las autoridades educativas, afectó su rendimiento.
Agustina Orts, historia de vida, universidad uncuyo, autismo
Agustina Belén Orts es autista y estudia Terapia del Lenguaje en la UNCuyo.
Foto: Yemel Fil
Tras recibir su diagnóstico, Agustina contactó al área de Inclusión de la UNCuyo para solicitar ajustes que mejoraron su bienestar y rendimiento, entre ellos:
Regulación sensorial: tiempo de "descontaminación sensorial y cognitiva" (salir del aula 5 o 10 minutos), uso de reguladores personales (canceladores de sonido).
Anticipación y estructura: clases de consultas para anticipar el examen, sentarse en las primeras filas, y preferencia por exámenes escritos.
Material: escritura a color y respetando las condiciones de accesibilidad en cuanto al diseño.
Agustina Orts, historia de vida, universidad uncuyo, autismo
Para su mejor rendimiento académico, Agustina Belén acordó con la Facultad la puesta en marcha de un listado de ajustes.
Foto: Yemel Fil
Si bien su experiencia ha sido positiva, con logros académicos significativos, Agustina considera que en la UNCuyo, pese a los esfuerzos del área de Inclusión, no se logran todos los requerimientos necesarios para que las personas autistas puedan estudiar sin inconvenientes.
Por ello, una de sus propuestas (en base a su propia experiencia) tiene que ver con la creación desalas de "descanso sensorial": lugares aislados acústicamente, con luces cálidas y tenues, fundamentales para la regulación de personas neurodivergentes que enfrentan hipo e hiper sensibilidades sensoriales.
Agustina Orts, historia de vida, universidad uncuyo, autismo
Foto: Yemel Fil
Estudiantes con parálisis cerebral: el éxito de la adaptación
Las experiencias de Estefanía y Fabrizio, ambos estudiantes con parálisis cerebral, ilustran cómo la adaptación tecnológica y el apoyo institucional hacen viable el estudio en el Nivel Superior.
Estefanía tiene 29 años, es estudiante de Periodismo en la Universidad Blas Pascal de Córdoba (modalidad online). Desde que decidió estudiar la carrera y luego de experimentar que en las universidades de Mendoza, hace tres años atrás, no existía una adaptación para sus necesidades, optó por no bajar los brazos y escogió una institución de Córdoba donde el apoyo institucional fue esencial para su avance académico.
Estefanía (parálisis cerebral)
Estefanía tiene parálisis cerebral y estudia Periodismo.
"Apenas comencé a estudiar nos acordaron una profesora integradora en Córdoba, que escuchaba las dificultades de cada uno y nos ayudaba", contó la joven. La modalidad de estudio es online y eso le facilita el cursado a distancia.
De acuerdo con el relato de Estefanía, desde el primer momento, la facultad se interesó por su situación y adaptó los exámenes finales por su limitación al escribir rápido, pero sin disminuir los contenidos.
Para ella, la Universidad es un espacio de crecimiento: "Pude fomentar más empatía y dar a conocer cómo vive una persona con parálisis cerebral su día a día." Hoy usa las redes sociales para concientizar.
Fabrizio también tiene parálisis cerebral. Está en primer año de Derecho en la Universidad Nacional de Cuyo (UNC) y una de las cualidades que le permitió estudiar la carrera es la autogestión. Estando en la Secundaria aprendió a manejar su notebook y hoy realiza las adaptaciones de sus propios apuntes.
Para los exámenes, la gestión institucional fue clave: "Cuento con la posibilidad de rendir los escritos en computadora que son propias de la facultad. Lo hago en un lugar diferente al de mis compañeros, eso sí, bajo supervisión", contó el joven y advirtió que esa posibilidad fue gestionada por sus padres y terapeutas en el Departamento de Diversidad Funcional de la casa de estudios.
Respecto a los logros alcanzados durante este año de estudio en la universidad, Fabrizio relató que su ajuste más importante fue poder usar el teclado, ya que escribir a mano "me demora mucho tiempo y a veces cuesta entender la letra" .
Otra de las ventajas que logró fue estudiar a través de un lector de pantalla (o software de texto-a-voz). Este recurso convierte los apuntes digitales en audio, lo que le permite interactuar con el contenido académico de forma autónoma, superando las limitaciones de la lectura visual o manipulación física de materiales.
Embed
Su consejo para aquellos que como él sufren algún tipo de discapacidad, pero que están con ganas de crecer y consolidarse como profesionales es: " Anímense y pidan ayuda si enfrentan algún obstáculo".
La importancia de no forzar la integración: una mirada crítica
Viviana Tirapu, neuropsicóloga de Fabrizio, también quiso aportar una visión controversial y necesaria sobre la ética en la inclusión de profesionales en formación.
Tirapu admitió tener una "opinión formada que no es la que le gusta a la mayoría" y advierte sobre el riesgo de la integración forzada, especialmente en profesiones con gran responsabilidad social.
"Yo tengo la idea de que no hay que forzar las integraciones ni las inclusiones y que por ahí hay profesiones que exigen ciertas competencias que uno no tiene, sea neurodivergente o no", agregó.
La profesional fue categórica al diferenciar los niveles educativos, siendo la responsabilidad el "gran límite":
"No es lo mismo en una Primaria, en una Secundaria, que en una Universidad, donde te dan un título donde vos te tenés que hacer cargo o tenés una responsabilidad alta frente a otro." SegúnTirapu, la Universidad no debe manejar la integración "de la misma manera" y los estudiantes deben estar en condiciones de "no perjudicar a otros".
La urgencia de títulos intermedios
Para evitar que el camino sea "el todo o la nada" y la frustración, su propuesta principal es estructural: crear y promover carreras intermedias.
"Yo creo que hay que apuntar a nivel de sistema general, a carreras intermedias donde pueda cumplirse otro rol... muchos se quedan en el camino porque no hay este intermedio", aseguró.
Pone como ejemplo el título de "Auxiliar de Psicopedagogo", señalando que estos roles permiten un aporte "absolutamente importante" y permiten al individuo desempeñarse "sin frustraciones."
Su crítica final apunta a las "cosas idílicas" en la promoción de la inclusión total, sin la debida evaluación de las competencias.