El enemigo invisible del invierno: cómo prevenir la intoxicación por monóxido de carbono
Los síntomas son comunes por lo que es fácil intoxicarse con este gas, el cual puede producir la muerte. Conocé qué medidas tomar para evitar accidentes domésticos.
El enemigo invisible del invierno: cómo prevenir la intoxicación por monóxido de carbono
Llegó el invierno y el frío se apodera de los hogares. Para enfrentar las bajar temperaturas, la población comienza a calefaccionarse con estufas agas. Sin embargo, para su uso es necesario mantener una serie de cuidados para evitar accidentes domésticos.
El monóxido de carbono es un gas muy tóxico que ingresa al organismo mediante la respiración, desde los pulmones pasa a la sangre y ocupa el lugar del oxígeno. En consecuencia, reduce la capacidad de transportar el oxígeno de la sangre y afecta al cerebro y al corazón. Puede provocar la muerte.
— Ministerio de Salud de la Nación (@MinSalud_Ar) June 19, 2025
Accidentes
Durante el invierno, muchas personas suelen tapar las vías de salida de los gases tóxicos e impiden la llegada de aire fresco, y de esta forma corren riesgo de intoxicarse.
Cualquier artefacto que utilice material combustible, como gas, petróleo, carbón, kerosén, nafta, madera o plásticos, puede producir monóxido de carbono cuando se quema en forma incompleta, como:
Calefones, termotanques, calderas.
Estufas, braseros, salamandras.
Cocinas, anafes, calentadores, parrillas a leña o carbón, hornos a gas o leña.
Motores de combustión (vehículos, motosierras, generadores eléctricos, entre otros).
Para evitar los accidentes, que pueden llegar a ser mortales, los artefactos a gas deben cumplir con la normativa sobre ubicación, ventilación y evacuación de gases que resultan de la combustión. Todo esto debe estar realizado y controlado por un gasista matriculado.
Para evitar las intoxicaciones por monóxido de carbono es necesario:
Mantener los ambientes bien ventilados.
Si se encienden brasas o llamas de cualquier tipo, no dormir con éstas encendidas. Siempre apagarlas fuera de la casa.
No usar el horno u hornallas de la cocina para calefaccionar el ambiente.
No mantener recipientes con agua sobre la estufa, cocina u otra fuente de calor.
El calefón no debe estar en el baño, ni en espacios cerrados o mal ventilados.
No encender motores a combustión (grupos electrógenos, motosierra, etc.) en ambientes cerrados, en sótanos o garajes.
Las personas que pueden presentar una intoxicación por monóxido de carbono pueden presentar síntomas como:
Dolor de cabeza
Mareos
Somnolencia
Debilidad
Cansancio
Náuseas o vómitos
Pérdida del conocimiento o convulsiones
Palpitaciones
Dolor de pecho
Paro cardiorrespiratorio
Según el Gobierno de la Nación, "muchas intoxicaciones por monóxido de carbono parecen alimentarias, gripes o accidentes cerebrovasculares. En niños pequeños puede simular un cuadro meníngeo por la irritabilidad, llanto continuo y rechazo del alimento".
En caso de que algún integrante del hogar presente alguno de estos síntomas hay que abrir puertas y ventanas, retirarse o retirar a la víctima para que respire aire fresco, llevar a la persona intoxicada a algún centro de salud e informar a los profesionales de la salud sobre una posible exposición a gases tóxicos.