Cada verano, miles de mendocinos cruzan a Chile rumbo a la costa central de ese país. Muchos eligen Maitencillo como alternativa para las vacaciones, buscando alejarse de Viña del Mar y Reñaca, sin resignar servicios, paisaje ni calidad de playa. Para ese público, el vecino país ofrece una nueva obra vial que simplifica y acelera el último tramo del viaje.
Se trata del nuevo Bypass de Puchuncaví, una infraestructura de siete kilómetros de vía expresa de alto estándar que habilita una conexión directa entre la Ruta 5 Norte y el acceso sur a Maitencillo.
La obra, inaugurada a mediados de diciembre del 2025, representa un cambio significativo para quienes viajan desde Mendoza, ya que permite evitar la ruta costera tradicional, un tramo conocido por sus atochamientos, cruces urbanos y demoras severas en temporada alta.
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Chile inauguró una obra fundamental para acceder a Maitencillo sin grandes demoras.
Chile: detalles de la ruta a Maitencillo
Hasta ahora, el ingreso a Maitencillo obligaba a atravesar sectores urbanos y caminos costeros que, en condiciones normales de tránsito, podían demandar unos 15 minutos solo para cubrir ese último segmento.
Con el bypass, ese recorrido se reduce a aproximadamente 3 minutos, mejorando de manera sustancial la previsibilidad del viaje y la experiencia de llegada al balneario.
El impacto es todavía mayor cuando se lo mira con lógica estival. Durante el verano, y especialmente en fines de semana, recambios turísticos o días de alta temperatura, ese mismo tramo solía transformarse en un verdadero cuello de botella: las demoras podían superar los 45 minutos e incluso acercarse a una hora, producto del flujo turístico, el tránsito local y la saturación de la ruta costera.
Frente a ese escenario, la nueva traza permite resolver en apenas tres minutos un recorrido que históricamente concentraba los mayores retrasos, una diferencia clave para quienes llegan tras varias horas de manejo desde Mendoza.
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Con el bypass, el recorrido se reduce a aproximadamente 3 minutos. Foto: Natalia Mantineo
El bypass forma parte del Sector 2 de la concesión Camino Nogales–Puchuncaví y conecta la Ruta F-20 poniente con el sur de Maitencillo, integrándose al sistema troncal de la Ruta 5 Norte. Entre sus características técnicas se destacan:
7 kilómetros de doble calzada, diseñados para tránsito fluido y continuo.
Iluminación, señalización moderna y sistemas de seguridad vial.
Pantallas acústicas y cámaras de monitoreo, que mejoran la convivencia con zonas residenciales.
Tres enlaces estratégicos (Campiche, Las Lomas Sur y Las Lomas Norte), que optimizan accesos locales.
Sistema de telepeaje free flow, que evita detenciones, aunque requiere TAG interoperable.
Beneficio para los mendocinos y pago de peajes
Para los mendocinos, el beneficio es claro: menos tiempo perdido en el último tramo del viaje y mayor previsibilidad para planificar horarios, algo especialmente valorado cuando se busca llegar a la playa fuera de los horarios pico o regresar al atardecer sin quedar atrapado en la congestión costera.
El punto a considerar es el costo. Esta mejora en infraestructura implica el pago de peajes, propios del sistema concesionado chileno.
En términos generales, el viaje desde Mendoza hasta Maitencillo incluye un peaje del lado argentino y entre dos y tres peajes en Chile, según el recorrido elegido desde la Ruta 5 Norte. Para muchos viajeros frecuentes, el gasto adicional aparece como una contrapartida aceptable frente al ahorro de tiempo y la reducción del estrés vial.
En síntesis, para los mendocinos que eligen Maitencillo como su playa de referencia, buscando escapar del circuito más congestionado de Viña del Mar y Reñaca, este verano trae una mejora concreta: una ruta más directa, menos demoras y una llegada mucho más ágil a uno de los balnearios favoritos de la costa central chilena.