Un fallo judicial que hizo lugar a un amparo presentado por el arquero de Independiente, Rodrigo Rey, y su pareja, María Laura Cáceres, cambia el sentido de inclusión de niños con autismo en las escuelas de Argentina e impactará directamente en familias con niños que tienen esta condición.
Rodrigo Rey logró un fallo histórico en el abordaje del autismo las escuelas. Imagen de archivo.
Autismo en las escuelas: discriminación indirecta y condena
El tribunal resolvió "hacer lugar al amparo" y "condenar" a la entidad educativa. La clave del fallo radica en que el juzgado consideró la exclusión como un caso de discriminación indirecta, al generar un impacto desproporcionado por motivos de discapacidad y no lograr justificar la medida con una finalidad legítima.
La sentencia exige a la Fundación José Manuel Estrada:
Garantizar la continuidad escolar de ambos niños hasta la finalización de sus ciclos educativos (nivel Secundario).
Disponer los ajustes razonables necesarios para la inclusión educativa de Benicio, asegurando su acceso a una educación plena, integradora e inclusiva.
Realizar instancias de capacitación en materia de discapacidad y derechos humanos para todo su personal, como "garantía de no repetición".
El fallo a favor de los hijos de Rey representa un avance judicial de gran magnitud, con un potencial impacto en las familias argentinas con niños con TEA.
Pese a que la normativa nacional garantiza la inclusión, muchas jurisdicciones aún carecen de la contención y el acompañamiento que el sistema educativo está obligado a proporcionar.
La resolución, que insta a fortalecer el vínculo entre los padres y la dirección de la Fundación con un trato respetuoso, subraya el Interés Superior de los Niños como el principio rector para garantizar que Benicio y Renata puedan desarrollarse plenamente en un entorno educativo armonioso.