Semana negra para Milei en el Congreso: lo que se viene no es mejor
La semana que pasó tuvo todos los condimentos para ser de las peores que vivió el gobierno de Javier Milei desde su inicio.
Impulsado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, se debatirá la norma para eliminar leyes "obsoletas".
El Gobierno nacional no para de encadenar derrotas legislativas, en una semana negra para el oficialismo en el Congreso. Para colmo, La Libertad Avanzase asoma a un nuevo precipicio con la ofensiva que prepara la oposición para blindar la ley de movilidad jubilatoria que el presidenteJavier Milei quiere vetar.
La primera piedra en el zapato fue la aprobación en la Cámara de Diputados de la ley de actualización presupuestaria para universidades públicas nacionales, que incluye una recomposición salarial automática para docentes y no docentes.
No le alcanzó el apoyo incondicional del PRO para evitar el cañonazo fiscal que significó la aprobación de un proyecto que le dolió aLuis “Toto” Caputo y su troupe del Ministerio de Economía.
Derrotas para el oficialismo
Esta derrota del oficialismo, ocurrida en la madrugada del jueves 15, fue producto de la jugada que conjuraron el kirchnerismo junto al radicalismo, la Coalición Cívica y Encuentro Federal para hacer un "patchwork" con las propuestas de unos y otros en un único dictamen.
La segunda estocada ocurrió el martes pasado cuando la encarnizada interna oficialista catapultó al senador radical Martín Lousteau como presidente de la estratégica comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia.
Fue un duro revés para el oficialismo, y más especialmente para Santiago Caputo, el hombre fuerte detrás del sistema de inteligencia.
El asesor presidencial no pudo colocar como presidente de la bicameral Edgardo Kueider, un aliado peronista acusado de traidor y odiado por sus ex compañeros de ruta del justicialismo.
Tampoco la vicepresidenta Victoria Villarruel pudo imponer al senador del PRO Martín Goerling. Las apetencias de unos y otros se neutralizaron entre sí y bloquearon un hipotético acuerdo con la UCR.
Con esta integración de la bicameral, el kirchnerismo y Lousteau podrán utilizar el cuerpo para posar la lupa y poner en tela de juicio la actividades que desarrolla la resucitada SIDE.
Rechazo, resistencias y fuego amigo
El siguiente cachetazo fue el scrum opositor en el recinto de la Cámara de Diputados del miércoles pasado, que rechazó el decreto 656 de ampliación presupuestaria para la SIDE.
Fueron 156 votos a favor, con el dato político de que en esa cosecha había una veintena de votos del PRO, que votaron de esa forma con la venia de Mauricio Macri.
El hecho refleja un punto de quiebre respecto de la alianza indestructible que formaban La Libertad Avanza con el PRO en el Congreso, o dicho en otros términos: el quiebre de la alianza entre Milei y Macri.
Las resistencias a la candidatura de Ariel Lijo para ser ministro de la Corte eran previsibles, pero lo que no se esperaba era que desde el propio riñón del Gobierno aparecieran reparos como el que expresó la vicepresidenta Victoria Villarruel.
El otro sablazo que sufrió el Gobierno fue la aprobación en el Senado del proyecto que establece una nueva fórmula de movilidad jubilatoria, con una recomposición parcial de los haberes.
La mayoría de los senadores del PRO se sumaron a la jugada por pedido de Macri, quien especulativamente buscó borrar sus huellas con un comunicado inverosímil, que lo deja mal parado ante su tropa.
Todos estos episodios configuran un panorama muy complejo para el oficialismo, pero la bomba que hizo implosionar a La Libertad Avanza fueron las derivaciones del escándalo que se generó a partir de la visita de diputados libertarios a represores presos en Ezeiza, que terminó con la decisión de expulsar a Lourdes Arrieta.
En La Libertad Avanza están deseosos de pasar de página y hacer tabula rasa respecto a ese escándalo, que tiene un costo político innegable. Fuente: NA