Análisis

Elecciones en Reino Unido, un espejo para la Argentina y Javier Milei

La semana marcó el fin de 14 años de Conservadurismo y derecha en el Reino Unido con una derrota electoral inedita. Un caso que Argentina debe ver con atención.

Por Marcelo López Álvarez

Entre la interminable agenda noticiosa de la semana para la Argentina y sus medios concentrados de información pasó casi desapercibida. Las elecciones en el Reino Unido, evento que podría titularse, El Modelo Javier Milei vuela por el aire.

La aplastante victoria laborista, calificada de hito histórico en la política británica saltandode 202 escaños en el Parlamento a 410 marca un final dramático e inédito de 14 años de los Conservadores en el poder y los últimos cuatro o cinco bajo un concepto más libertario que conservador que llevó, entre otras cosas, al Brexit que terminó siendo la tumba del conservadurismo en su versión libertaria y se llevó puesto a todos los Tories sin distinción

Los libertarios y la ultraderecha local, al igual que toda la sociedad argentina, deberían tomar nota. Los argentinos en general, pero en especial dirigentes y analistas son muy poco (o nada) propensos a poner en contexto internacional los procesos políticos y sociales. algo que no solo está muy mal, sino que nos hubiera ahorrado muchos dolores de cabeza. La pasión argentina por creerse inventores de todo, el colectivo, el dulce de leche, la grieta política y ahora el libertarismo decadente.

Reino Unido y Tories: Un poco de historia

El jueves que terminó con el desastre Torie comenzó por derecha hace 20 años con Nigel Farage, ahora líder de Reform UK, y que casualmente en esta elección logro entrar al Parlamento con una menguadisima representación. En ese momento de dos década atrás comienza la historia dónde prestar atención.

Farage, cuando terminó sus estudios a principios de la década del 80, comenzó a trabajar en compañías asociadas a la Bolsa de Metales de Londres y consultoras financieras mientras paralelamente comenzaba su participación en el Partido Conservador.

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Nigel Farage, el ultraderechista británico, promotor del Bréxit

Nigel Farage, el ultraderechista británico, promotor del Bréxit

Del mundo de la bolsa Farage salto a los platós televisivos y los medios de comunicación como una figura disruptiva y de consumo irónico a partir de su renuncia a los Conservadores por la firma de adhesión a la Comunidad Europea en 1992 por el primer ministro John Major.

Desde ese momento Farage comenzó a correr a los conservadores por derecha y a transformarse, desde los medios y su nuevo partido de ultraderecha, en el gran agitador de la salida de Gran Bretaña de la comunidad.

Así esa prédica agitada por medios, el consumo irónico y las crisis económicas fue llevando a los Tories cada vez más hacia la derecha y las ideas vetustas hasta transformalos en impulsores y firmante del Brexit, Pero no fue el final, la escalada siguió.

Su punto culmine fue la llegada de la mujer capaz de romper todos los récords negativos, Liz Truss que llevó al Reino Unido a 49 días de caos económico y títulos estrafalarios, como expresó alguna crónica española.

Truss anunció inmediatamente a su asunción lo que se podría definir como casi la eliminación de todos los impuestos, medida que espantó hasta a los conservadores más rancios y en menos de dos meses Liz debió abandonar el 10 de Downing Street para dejar paso al inglés de origen pakistaní Rishi Sunak. La decadencia que había comenzado con Boris Jhonson transitaba su última etapa.

Como expresó el viernes el nuevo primer ministro Keir Starmer se acabó la era del “espectáculo ruidoso” en la política.

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Keir Starmer, el nuevo premier de Reino Unido, en su primera conferencia en la puerta de la mítica residencia del 10 de Downing Street

Keir Starmer, el nuevo premier de Reino Unido, en su primera conferencia en la puerta de la mítica residencia del 10 de Downing Street

La noisy performance que en Inglaterra llevaron adelante Laboristas, inspirados en Farage y después Jhonson, junto al estancamiento de los índices económicos del Reino Unido tras su salida definitiva de la Unión Europea en mayo de 2021 fueron parte del coctel final del conservadurismo disfrazado de liberales modernos con ideas que huelen a naftalina.

Reino Unido, un final anunciado

El final dle la derecha llega cuando en Gran Bretaña ya nadie cree que se puede recuperar su historia de fortaleza si no hay un necesario cambio de rumbo,

Se puede intuir, que los Tories firmaron propia condena al ceder a las presiones del Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP), dilapidando décadas de contribución al desarrollo de Europa. Las promesas conservadoras de reversionar su histórica postura europeísta para generar un ambiente propicio para una independencia económica del Reino Unido no llegaron a ningún lado. O quizás sí: A la derrota más contundente que haya sufrido el conservadurismo en su historia política.

Habiendo pasado Cameron, May, Johnson, Truss y Sunak, ninguno supo darle el impulso necesario a la economía británica que ellos creían superior a la Comunidad Económica Europea y de lo cual convencieron a una parte importante de los británicos

El arrepentimiento de los británicos parece ser el signo de época y el cimiento de la victoria del Laborismo, encabezado por un líder más centrista como Starmer.

Decenas de sondeos de consultoras británicas y europeas muestran que una parte importante del electorado evalúa la posibilidad de revertir el Brexit. Más de la mitad de los encuestados se muestran proclives a reinsertarse en la Unión Europea.

Los trabajos también detallan que casi un cuarto de quienes apoyaron el Brexit opinan que el proceso resultó “mal o muy mal”, mientras que menos del 20 por ciento considera que fue exitoso.

Un dato interesante de estas mediciones es la lista de preocupaciones de ese cuarto de votantes del Brexit que se arrepintieron; el aumento de precios (inflación) daños a la economía y la escasez de personal a partir de la salida de la Unión Europea.

Una crónica periodística de un medio internacional analizaba el sábado que "No hay nada peor que haber sido una nación grande y hoy encontrarse en las antípodas de aquel bienestar, ya que tus ciudadanos saben lo que fue vivir bien y actualmente no cuentan con aquellas comodidades que supieron conocer” hasta allí llevó a Gran Bretaña la mutación de los Conservadores en una fuerza afín a las derechas trogloditas. Derechas que en esta elección consiguieron apenas 13 escaños (entre ellos el de Farage) sobre los 659 que tiene Cámara de los Comunes

Reino Unido: Mirar y aprender

Transitamos días donde más que predecir el futuro hay que leer la historia y los contextos. Cualquiera de nuestros lectores y lectoras podrá (y más aún en esta semana) cambiar los nombres de este análisis internacional por la realidad local y darse cuenta que con historia y contextos es más fácil entender lo qué pasa y puede pasar.

Nada es lo que parece, ni tampoco nada es para siempre. Ahora el Laborismo y Keir Starmer tienen como misión recuperar mucho de lo perdidoen una sociedad cuyo nivel de tolerancia bajó fuertemente en todos estos años.

Será interesante seguir de cerca el proceso que se inició ayer y tener en cuenta para lo que viene o vendrá por estos lares más tarde o más temprano.

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