El peronismo mendocino apostará por la cautela ante las primeras acciones del nuevo gobernador Alfredo Cornejo, que inició este sábado su segundo mandato al frente de la provincia.
Con los intendentes en el centro de la escena, el Partido Justicialista mendocino se ordena de cara a la nueva gestión de Alfredo Cornejo.
El peronismo mendocino apostará por la cautela ante las primeras acciones del nuevo gobernador Alfredo Cornejo, que inició este sábado su segundo mandato al frente de la provincia.
Con el objetivo de fortalecer el esquema de los intendentes como un nuevo centro de poder dentro de la oposición, el Partido Justicialista local analizará ley por ley y de a una medida a la vez la postura a tomar con su actual rol, el cual tiene diversas facetas.
Es que si bien en las elecciones provinciales el justicialismo quedó tercero y tuvo su peor performance desde la vuelta de la democracia, acumula una gran cantidad de intendentes de su signo político (siete) y aún mantiene la segunda minoría en ambas cámaras parlamentarias.
Por esto, la atención estará puesta en solidificar su frente interno y así se buscó difuminar sus conflictos más recientes. Tras el encontronazo legislativo con el dispositivo de Martín Aveiro por la vicepresidencia del bloque en Diputados, la mayoría de los jefes comunales (incluido el tunuyanino Emir Andraos) llegaron juntos.
Desde el peronismo, además, celebraron las líneas generales del discurso de Cornejo frente a la Asamblea Legislativa. "Fue un discurso correcto y maduro, con un plan muy ambicioso", afirmaron.
A nivel nacional, en tanto, prima la incertidumbre. "No sabemos si va a ser el desastre que parece o cómo se va a ordenar el gobierno. Hay que esperar", expresaron.

