Todo cambió tan rápido en el Poder Judicial que no es fácil dimensionarlo. De pronto, “ud no ve abogados en los pasillos ni expedientes de papel”, cuenta orgulloso Dalmiro Garay, presidente de la Corte de Mendoza, que resalta la digitalización de las causas y la celeridad con que ahora se resuelven los conflictos. Pero sabe que hay fueros, como el de Familia, que también merecen otro tipo de atención porque “ahora, más de la mitad de los conflictos en las familias son por violencia”.
“En términos de solución de conflictos, nosotros atendemos a 700.000 personas al año; casi la cantidad que atiende el sistema de salud, y apenas somos 3.500 empleados judiciales”, grafica numéricamente en la entrevista a solas con MEDIOS ANDINOS.
Dalmiro Garay no deja de lado ningún fuero a la hora de mostrar los avances. Pero también sabe que la modernización del sistema judicial conlleva nuevos desafíos: más cárceles para recibir a la mayor cantidad de condenados, más empleados en los juzgados de familia, rediseño de las tareas en los tribunales civiles a partir del trabajo on line que realizan los abogados, y un tema al que muchos le esquivan: qué hacer con los menores que delinquen y son inimputables.
El que intenta delinquir, ahora va preso
El plenario que agravó la situación para los que fracasaron a la hora de un delito y sólo quedaron en la tentativa, hará que haya más detenidos, Dalmiro Garay aceptó en la entrevista que la decisión puede estar también a la altura de un reclamo social en ese sentido.
“Como ministros de la Corte, no solamente dictamos sentencias judiciales en términos de estricto rigor jurídico; también tenemos que mirar el tejido social, la recomposición de ese tejido y esencialmente cómo solucionamos los conflictos. Hoy, cuando se va a juzgar un caso de tentativa, se va a aplicar este criterio que es más agravado y que quizá tenga vinculación con esto que ud plantea del reclamo social”, señala.
Pero sabe que eso conllevará que vaya más personas a las penitenciarías y admite inmediatamente: “Comprendemos que las condiciones de detención y de la necesaria re inserción del detenido, cuando cumple condena, también se garantice porque, si no, no tiene sentido, dictar condena, mandar a una persona a la cárcel, que no se resocialice y salga nuevamente y delinca nuevamente”.
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De todas formas, recordó que “se está haciendo una cárcel nueva, que está al 85%, yo estoy también visitando Almafuerte I, y está Almafuerte II también terminándose. Son 1.200 plazas más”.
Propuesta para delitos de chicos 12 a 15 años
En ese punto, Dalmiro Garay adelantó un ítem que seguramente causará revuelo porque se trata del grupo etario más vulnerable y desamparado por el sistema penal: el de los adolescentes inimputables que cometen delitos y que Dalmiro Garay entiende que debe conllevar incluso a la participación de los municipios.
Dijo, concretamente, que “hay un tema con los menores que yo se lo he planteado a algunos legisladores, incluso lo he hablado con algunos ministros de Corte: Nosotros tenemos un segmento de edad que el sistema penal no los mira porque no son imputables; lo que no quiere decir que no delincan. Entonces, nosotros tenemos que buscar una solución que no es necesariamente la penal”. “Hoy no lo podemos hacer porque la norma, la ley de imputabilidad no lo permite; pero me parece que con el Municipio, con el Poder Ejecutivo, con el Poder Judicial tenemos que empezar a ver, a detectar estos casos: niños de 12 a 13 años que muchas veces son instrumento del delito por parte de mayores”.
Otro fuero al que le dedicó especial atención en la nota, fue el de familia, donde reveló que “hoy el 55% de las causas son de violencia, cuando antes eran civiles: eran los divorcios, un alimento, etc., por lo que el turno que llamamos vespertino, lo hemos reforzado”.
La justicia on line
En otros fueros, en tanto, el trabajo on line, que se garantiza mediante el expediente digital, quizá la mayor modernización del sistema judicial mendocino, está generando un fenómeno llamativo, particularmente en el ámbito civil: los abogados trabajan una barbaridad los fines de semana, y cuando abren los juzgados los lunes, se encuentran con una tarea ciclópea.
“Si uno camina tribunales, se da cuenta que ya no hay colas, no hay abogados porque hemos logrado con el sistema electrónico que un abogado pueda litigar desde su estudio o en el café o donde quiera”.
“Antes, yo ¿qué hacía?, decía: bueno, hoy voy a ver los cinco laborales y me alcanza para ver un civil; y mañana voy a ir a ver los tributarios. Hoy me siento, veo todo en una pantalla, con todos los expedientes de la provincia, de todas las mesas de entradas, puedo presentar escritos en todos los lugares, y puedo hacer audiencias desde mi computadora”, explicó Garay.
El tema es que “ese avance nos lleva a redimensionar el recurso humano porque, por ejemplo en un juzgado donde había 14 personas en la mesa de entrada, hoy con 4 vamos a andar bien. Pero esto lo tenemos que pasar a proveer; y como nuestros abogados son muy pro activos los fines de semana, el lunes el tribunal abre la persiana y tiene 600 expedientes esperando para ser ingresados y proveídos”.
En referencia a la transparencia y accesibilidad del Poder Judicial mendocino, se mostró orgulloso de la línea 160 que reemplazará al 0800 “que ni grababa los llamados, pero ahora esta plataforma nueva, nos va a permitir controlar quién llama, quién es el operador, cómo lo derivó, asignar turnos, poder hacerlo por correo electrónico, estamos trabajando en la posibilidad de trabajar por wspp, todo eso nos permite acercarnos al ciudadano y nos permite que el ciudadano, también, nos vea trabajar”.
También habrá un nuevo portal judicial que permitirá saber la cantidad de audiencias, sentencias de cada juez; la cantidad de ingreso de demandas, tiempo de duración promedio de duración de cada juez en los procesos”.
En este punto fue donde reveló que “el Poder Judicial mendocino, atiende en términos de solución de conflictos, 700.000 personas por año que es casi lo que atiende el sistema de salud. Y nosotros somos 3.500 empleados”.
Por último, y al resaltar los avances que se dieron con los más de 30 juicios por jurados realizados en nuestra provincia, rescató la responsabilidad cívica de los mendocinos ya que “en las voire dire, que son las audiencias de selección de jurados, de los 90 convocados, como mucho faltan dos a cumplir su deber”.