¿Cómo se trabajó con la oposición? ¿Cómo fue la presencia del nuevo espacio que es La Unión Mendocina?
Se ha trabajado de otra forma este año, con mayor diálogo. Hay un clima en Mendoza de cooperación, mayor diálogo con los intendentes de la oposición, diálogo del Poder Ejecutivo con los intendentes de la oposición, articulación también con ellos, articulación con los bloques. Se han logrado consensos importantes pero todavía falta. El presupuesto y las leyes de Avalúo e Impositiva salieron con un alto grado de consenso.
Pero creo que en algún momento la dirigencia política de Mendoza tiene que pensar seriamente en terminar con el show del rollover y la expectativa que genera: si se autoriza o no. Las otras 23 provincias y el Gobierno Nacional lo tienen de forma automática, no necesitan pasar por la Legislatura.
¿Eso lo atribuye a una especulación o presión hacia el oficialismo?
Es presión hacia el oficialismo. Por la composición de la Legislatura, si no es por deuda nueva, que ese es el espíritu de los dos tercios de la Constitución, no debería requerir mayorías especiales. Si lo pensamos en términos de los constituyentes, de lo que han querido reflejar en eso de las mayorías especiales, es que aquellas decisiones que trasciendan los ejercicios, tengan acuerdos especiales. Las decisiones que son de un ejercicio, no. ¿Cuál es la decisión del rollover? La decisión es, vamos a construir la ruta X, o la decisión es, voy a renegociar el financiamiento que obtuve para construir la ruta X. La decisión importante es la ruta X. Entonces ahí se necesita una mayoría especial. Después, lo otro es un instrumento.
Entonces, el ítem administración de la deuda tiene que ser un ítem más del Presupuesto. No debería ser pensada como una decisión que trasciende los ejercicios, si bien tiene impacto en los otros. Pero se canjea deuda por deuda de mejor calidad. Y está establecido qué requisitos debe cumplir: quita de capitales, o mejora de la tasa de interés, o mejora en los plazos para la evolución. El rollover no es deuda nueva, es un ítem más del presupuesto. Hay que estudiarlo y hay que administrar eficientemente. Entonces, eso no debería ser motivo de los dos tercios.
¿Cree que se va a poder avanzar en ese sentido?
Lo complicado es que requiere una madurez que todavía no está dada en Mendoza. No digo que sea a nivel de una reforma constitucional, pero requiere eso. El problema de la oposición es que si no, los oficialismos no se sentarían con ellos a negociar. Pero lo mismo hay que sentarse a dialogar para tomar deuda nueva, que son las decisiones importantes, cuando se toma deuda para financiar obra pública. Entonces, ahí sí es una negociación razonable, una negociación sana donde se plantean las obras que se necesitan en los departamentos.
Pero tiene que ver con ansias de protagonismo. Y muchas veces el problema es que las discusiones en la Legislatura son más tácticas que estratégicas. Yo he escuchado al Partido Demócrata, a Mercedes de Llano, pedir la construcción de la presa El Baqueano y he escuchado en ese mismo debate a Germán Gómez, del Partido Justicialista, decir que tiene que ser todo privado. Tienen posiciones tácticas, no tienen estrategias. O no tienen el programa consolidado y con una visión integral.
Entrevista Andrés Peti Lombardi, presidente cámara de diputados Mendoza
Volviendo al repaso de este año... la Legislatura fue protagonista, se aprobaron más de 80 leyes, todas impulsadas desde el Ejecutivo. ¿Fue un cambio de escenario, un cambio de cabeza? ¿Qué cambió para que pudiera lograrse eso?
Creo que el proceso, el compromiso electoral para los mendocinos, un compromiso de continuidad con cambio, y esa continuidad con cambio tenía que ver con una nueva generación. Los sub 40 que llegaron lo hicieron una impronta nueva, con una visión nueva. Hay un cambio de época muy importante en la Argentina. Y creo que muchas de esas leyes tienen que ver con ese cambio de época.
Hay temas en los cuales nosotros venimos liderando fuertemente en la Argentina. En seguridad y justicia, sin lugar a dudas. Los cambios que hemos realizado en estos años lideran claramente lo que hay en la Argentina. De hecho, el Gobierno Nacional está tomando cosas. En educación también hemos liderado, el GEM por ejemplo, tenerlo funcionando es la mejor política pública de educación que hemos tenido porque tenemos buena información para tomar las decisiones. Vienen de distintas provincias y lo tratan de imitar.
Nosotros hicimos este año la modificación del Código de Procedimientos Mineros, donde el cambio más importante fue digitalizar todos los expedientes. Y cuando discutimos los 34 análisis ambientales de Malargüe Distrito Minero Occidental estaban todos los expedientes colgados en la página web y los podía ver cualquier persona que quisiera. Los podían consultar las empresas, los antimineros, los ambientalistas, los intendentes, los legisladores, todos podían ver los expedientes. Antes eran expedientes de papel.
Esas cosas le han dado a Mendoza una impronta muy importante. Hay muchas críticas que la institucionalidad, a la transparencia. Poder Ciudadano ubicó a Mendoza tercera en transparencia. Hay muchas cosas que se han hecho en Mendoza. Falta un montón. Pero fundamentalmente lo que nos está faltando es que se ordene la macroeconomía para que Mendoza se pueda reactivar.
En esta etapa hemos avanzado de otra forma con la ampliación de la matriz productiva, respetando aquellos lugares en donde hay licencia social. Malargüe es un departamento netamente petrolero y minero, lo hemos respetado, se está avanzando con un fortalecimiento también de las áreas de control ambiental. Eso de ampliar la matriz productiva requiere mucho de la macroeconomía. Hay, por lo menos, una sensación de ordenamiento o de camino a un ordenamiento macroeconómico.
¿Hubo alguna ley que se arrepienta de haber aprobado?
Nosotros hemos tomado decisiones a las cuales nos hemos arrepentido. Y son decisiones de las que no estábamos tan convencidos en ese momento. Por ejemplo, IMPSA. Entrar en IMPSA fue una decisión de la que no estábamos muy convencidos. Lo terminamos haciendo como un gesto. Costaba cero peso para la provincia y entramos. Pero la verdad es que cuanto antes salgamos de IMPSA, mejor para Mendoza. O mejor, por lo menos, para nuestro programa en gobierno, que tiene que ver con que debería ser una empresa privada, de hecho una sociedad anónima, y que debería funcionar como tal. Es una empresa emblema para Mendoza, una empresa con un desarrollo tecnológico importante, una empresa que lideró mucho la economía mendocina, pero es una empresa privada. Eso debería ser.
El año que viene es año electoral, al menos a nivel nacional, no sabemos si Mendoza desdoblará o no. Teniendo en cuenta que en esos años la productividad legislativa baja ¿Cuál es la vara que se pone como presidente de la Cámara para trabajar?
Sin duda en los años electorales cuesta más llegar a consenso, o uno regula los temas en función de qué tanto consenso tiene. Cuando uno es oficialismo trata de tener iniciativas englobantes a toda la sociedad y no generar divisiones, no es el ejemplo del gobierno nacional, pero uno debería hacer eso.
Yo creo que la Legislatura en Mendoza es una Legislatura con mucha actividad productiva. Estamos por arriba de muchas de las legislaturas del país, de muchas legislaturas y congresos de la región. No sé si en el mundo habrá una Legislatura, un Poder Legislativo que sea bicameral y que las dos cámaras sesionen todas las semanas. Eso te obliga a tener agenda.
El año que viene va a costar, vamos a tener que tener mayor capacidad para eso, pero yo creo que vamos a cumplir con el promedio de sesiones que viene teniendo la Legislatura y con la cantidad de leyes en términos de productividad. A mí siempre me cuesta evaluar con criterios cuantitativos un trabajo que es netamente cualitativo. Siempre digo que un buen legislador no es el que más proyectos de ley presenta, es el que sabe defender lo que está votando, lo que se está discutiendo y que lo puede defender en el recinto, en las comisiones, pero fundamentalmente en la opinión pública.
Usted hablaba de un mejor diálogo, de más acercamiento con los intendentes de la oposición ¿qué ha cambiado?
Creo que hay una suma de factores que han llevado a este buen clima, o a este pseudo buen clima. Es un tema de madurez institucional, en donde cada uno tiene su rol. También creo que hay una reconfiguración del peronismo local. Las posiciones más vinculadas al kirchnerismo son posiciones más extremistas o más duras e inflexibles.
Lo que aparece es una posición más vinculada a los intendentes, los cuales tienen una responsabilidad de gestión, y esa responsabilidad de gestión los hace ser más moderados. Pero también, fundamentalmente, es que el peronismo se ha quedado sin posibilidad de especulación. Ellos especularon durante los últimos cuatro años con que iban a Buenos Aires, le golpeaban la puerta a Alberto Fernández y Alberto Fernández les daba casas, conseguían un ATN que les ayudaba a financiar las cosas, entonces no dependían de la articulación con el gobierno provincial (porque en realidad casi todos los municipios tienen autonomía financiera y sus cuentas están bastante bien).
Entonces el peronismo tenía un maltrato hacia el gobierno provincial porque se sentían seguros de su relación con Sergio Massa, con Alberto Fernández, con Cristina Fernández. Pero desapareció ese pie de apoyo y quedaron solos. Además, tienen una lectura del resultado electoral, terminaron en tercer lugar.
También hay una validación a un programa de gobierno. Hace más de 10 años que los mendocinos vienen eligiendo para Mendoza el programa de gobierno de Cambia Mendoza.
Hay un nuevo gobierno, si bien forma parte del mismo equipo, pero hay un gobierno que está transitando su primer año y siempre el primer año la oposición es un poco más permisiva porque está este resultado electoral reciente.
¿Cree que la Libertad Avanza puede significar una amenaza a la permanencia de ese proyecto?
En términos políticos y genéricos, La Libertad Avanza tiene muchas coincidencias con nuestro programa. El equilibrio fiscal no arrancó con Milei: arrancó en el mundo mucho antes, lo que pasa es que Argentina es un país raro. En eso tenemos coincidencia, en la baja de impuestos tenemos coincidencia, en la óptica o en la visión de dónde deben ir las leyes relacionadas con la seguridad tenemos coincidencia. Hace años venimos trabajando para evitar la puerta giratoria. Ahora aparece Milei y lo dice elocuentemente, con insultos, con agravios.
Nosotros desregulamos el sistema de transporte público y permitimos que Uber y Cabify operaran en Mendoza, una cosa inédita en el mundo, el único lugar -reconocido por ellos- en donde la legislación llegó antes que ellos.
Entonces, en ese sentido no nos preocupa porque el programa coincide. Y en lo electoral creo que los mendocinos identifican claramente qué programa quieren para cada una de sus instancias de gobierno. Hay departamentos que gobierna la oposición, que el año pasado en las municipales ganó el peronismo, en las provinciales ganamos nosotros y en las nacionales ganó La Libertad Avanza. Y los tres resultados con mucha diferencia del primero contra el segundo.
La gente identifica claramente qué está votando. Así que en ese sentido no nos preocupa.
Como presidente de la UCR se lo ve muy activo, convocando, recorriendo la provincia ¿Tiene que ver con un proyecto político personal?
Por más que suene como respuesta premoldeada, me parece que todavía falta mucho para pensar en candidaturas. Vengo de la estructura partidaria, yo empecé a militar en la Franja Morada, y tener la responsabilidad de ser presidente del comité provincial, de ser presidente de mi partido en mi provincia, para mí es un orgullo muy importante, y quiero dejar todo ahí.
Ser presidente del partido requiere la contención de muchos dirigentes, de intendentes, de dirigentes locales. Esa contención muchas veces tiene que ver con estar cerca de ellos, atender el teléfono, pero también ir a los departamentos, conocerlos. Casi todas esas actividades las hemos hecho en conjunto con ministros, con funcionarios que han ido a explicar la política de gobierno. No es un proyecto personal, es un proyecto colectivo.
Tradicionalmente en los partidos de gobierno el centro de poder desaparece del partido y se traslada al Poder Ejecutivo, lo cual es razonable. El que conduce políticamente el proyecto político es el gobernador, es el intendente, etc. Eso es lógico. Tratamos de ponerle vida, movimiento, debate a un partido que es partido de gobierno en un año que no es electoral. Por eso llama mucho la atención.
Seguramente en el año que viene las elecciones van a aplacar mucho ese tipo de actividades.