Un 7 de marzo de 2023, en un complejo habitacional de una obra en construcción enGuaymallén, pasadas las 19, un menor de seis años llamado Erick Mamaní murió tras caer a un pozo de 60 metros de profundidad. Pese a la intervención del cuerpo de bomberos en su rescate, no lograron reanimarlo y destapó una serie de irregularidades laborales.
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7 de marzo: qué sucedió en la obra ilegal en Guaymallén
Un día martes,Mendoza enlutó por un trágico incidente que se llevó la vida de un niño que cayó en un pozo de agua en un complejo de departamentos sobre la calle Urquiza al 795, lugar donde se llevaban adelante varias obras de construcción.
Por la tarde/noche, en ese mismo lugar, un llamado al 911 alertó a la policía por un menor -quien vivía junto a su madre y padre, un obrero de la misma construcción perteneciente a la empresa Idandi-, cayó a un pozo de unos 60 metros de profundidad.
Ante la desesperación, mientras esperaban al cuerpo de bomberos, con ayuda de algunos colegas su papá descendió a la excavación en su ayuda. Sin embargo primero lo intentó a través de una cuerda, luego con un caño y, ante la falta de resultados, optó por arriesgarse tras lanzarse al vacío.
Una vez que llegaron los efectivos, tenía como prioridad extraer el cuerpo del menor. Al salir, el Servicio Coordinado de Emergencias (SEC) intentó reanimarlo pero el resultado fue negativo.
Poco después sacaron al padre, quien no presentaba heridas de gravedad, pero sí con un estado de shock por la triste situación.
Así uno de los primeros en ser acusados fue el propietario del predio Florentino Daniel Paco, dueño de la constructora Idandi, porque en una denuncia de parte del Director de Obras Privadas de la Comuna, Miguel Valentini, dicha obra donde ocurrió el trágico incidente no contaba con los permisos legales para realizar los trabajos.
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Además de Paco, la Justicia también tenía en el radar de acusados al padre del menor, a los obreros y algún funcionario de Guaymallén por no "descartar ninguna hipótesis".
Pese a esto, el más complicado fue el dueño de Idandi porque, antes de la muerte de Erick, varios funcionarios de esa comuna afirmaron que estaba acusado a un sinfín de irregularidades al momento de llevar adelante las construcciones.
Según consta en la causa, sus obreros solían escapar y ocultarse cuando aparecían las inspecciones del municipio. Poco después, el predio fue clausurado.
Días después se reveló que la muerte del menor ocurrió por un descuido del papá, cuando se dirigía al predio para cobrar por una serie de trabajos realizados. El pozo se encontraba tapado por cartones.
Repatriación de sus restos
A pesar de que el padre dela familia residía desde hace 15 años en la provincia y la residencia en argentina, la cónsul boliviana de ese entonces, Cinthia Vicente, en una entrevista televisiva realizada un 11 de marzo del mismo año, afirmó que el progenitor del menor realizó los trámites de repatriación para que su hijo fuese enterrado en Bolivia.