La justiciainvestiga la muerte de un hombre de 79 años ocurrida en un geriátrico clandestino de Las Heras, luego de que se determinara que el fallecimiento se había producido varias horas antes de que la víctima fuera trasladada al Hospital Carrillo, situación que derivó en la aprehensión de la responsable del establecimiento y en la clausura del lugar.
La investigación quedó en manos de la fiscalía de delitos no especializados, a cargo del fiscal Martín Lucero, quien busca establecer si el deceso del adulto mayor se originó por un abandono de persona y en base a esto, determinar si existieron responsabilidades penales por parte de quienes estaban a cargo de su cuidado.
Como parte de las primeras medidas dispuestas por la justicia, la Policía realizó un allanamiento en el inmueble donde funcionaba el hogar para adultos mayores, constató que se trataba de un geriátrico clandestino y procedió a la detención de la encargada, mientras que el Municipio intervino para clausurar el establecimiento.
La investigación por la muerte de un hombre de 79 años en Las Heras
El caso salió a la luz el jueves por la tarde, cuando efectivos de la Comisaría 16ª fueron informados sobre el ingreso sin vida de un hombre de 79 años al Hospital Carrillo. Según manifestó un familiar de la víctima, el adulto mayor padecía Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) y había sido trasladado al centro asistencial luego de advertir que no respiraba.
Sin embargo, al examinar el cuerpo, la médica de guardia determinó que la muerte se había producido varias horas antes del ingreso al hospital.
Aunque el diagnóstico fue compatible con un cuadro derivado de la enfermedad que padecía el paciente, esa circunstancia motivó el inicio de una investigación judicial para establecer si existieron irregularidades en la atención recibida.
A partir de las primeras averiguaciones, personal policial se dirigió al domicilio ubicado sobre calle Benavente al 600, en Las Heras, donde residía el hombre. Allí constató que funcionaba un geriátrico sin habilitación, por lo que informó la situación a las autoridades judiciales.
Frente a ese escenario, la justicia ordenó el allanamiento del inmueble, la aprehensión de la encargada del establecimiento, una mujer de 58 años identificada con las iniciales R.B.R., y la intervención del municipio para disponer la clausura del geriátrico clandestino.