Homicidio en la Galería Tonsa: ¿hay un tercer cómplice?
La justicia no descarta la participación de un tercer cómplice en el homicidio ocurrido la semana pasada en la Galería Tonsa. Cómo seguirá la investigación.
Vladimir Cayo fue imputado por homicidio simple y enviado a la penitenciaría.
El homicidio de Edgardo Jesús Lucero (29), asesinado en un local de la Galería Tonsa, sigue causando conmoción y si bien el caso está encaminado para ser esclarecido rápidamente, la justicia sigue produciendo pruebas para terminar de reconstruir la historia.
Y en ese sentido, los detectives no descartan un punto: la participación de un tercer cómplice.
Es que la causa ya tiene al presunto autor material, Vladimir Cristian Cayo (28), detenido e imputado, en tanto que también fue acusado Jonathan Torre, quien trasladó en su auto al presunto asesino para que abandonara el cuerpo de Lucero en Los Corralitos. Este último individuo fue imputado por encubrimiento agravado.
En este contexto, los investigadores creen que el acusado contó con la colaboración de alguien por lo que de ser identificado, también sería imputado por encubrimiento.
La reconstrucción del homicidio
Esta semana será importante para la investigación, pues el fiscal a cargo del caso, Carlos Torres, recibirá una serie de pericias, entre ellas, el adelanto de la necropsia que confirmará cómo fue asesinado Lucero.
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Edgardo Lucero, la víctima del homicidio. Tenía 29 años.
También se espera por el resultado de algunos cotejos de ADN realizados, pericias Científicas y demás testimoniales.
Con lo que ya se incorporó en el expediente, el caso está prácticamente esclarecido. Se sabe que Lucero fue el 7 de diciembre a la Galería Tonsa para discutir con Cayo. Las filmaciones del lugar lo captan ingresando, pero nunca saliendo.
Lo cierto es que ese díaLucero habría mantenido una discusión con Cayo por una chica, con la que ambos tenían una relación. Testigos dijeron que la víctima había terminado la relación recientemente y que la joven estaba iniciando un noviazgo con Cayo.
Se cree que en ese mismo momento, Cayo asesinó a Lucero y luego ocultó el cadáver. Una filmación muestra el momento en el que el ahora detenido sale del local con una bolsa de consorcio y camina hacia la calle San Martín (a metros del cruce con Catamarca), donde se sube a un Fiat Cronos blanco.
Ese coche, que funciona para una aplicación de viajes, estaba al mando de Torre y se dirigió luego hasta la calle 2 de Mayo de Los Corralitos. Allí el principal sospechoso enterró el cuerpo (en un callejón comunero).
Desde el momento de la desaparición de Lucero y posterior denuncia de su paradero, la justicia puso la lupa en Cayo. Incluso, el individuo y la chica en cuestión, estuvieron “demorados” en la Comisaría Tercera de Ciudad días después. Pero como no había pruebas a esa altura, ambos fueron liberados.
Por el momento no hay ningún indicio de que la joven haya participado del ataque, por lo que toda la acusación recaerá sobre Cayo. Claro está que quienes lo hayan ayudado a descartar el cadáver serán investigados por encubrimiento agravado.