Investigación

Asilo de Godoy Cruz: cinco personas detenidas por la muerte de dos abuelos

El asilo funcionaba en Godoy Cruz y tenían otro en Malargüe. Los dueños, una médica y dos encargados, los detenidos.

Por Hernán Adrover

Una pareja, una médica y dos encargados de un geriátrico quedaron detenidos en las últimas horas luego de dos allanamientos realizados en Godoy Cruz y Malargüe. En el asilo se murieron dos abuelos y, a través de una investigación, confirmaron que los lugares no contaban con ningún tipo de habilitación, documentación, servicios ni personal idóneo para cuidar a los ancianos. Cuánto cobraban, cómo empezó la investigación y qué acusación recayó sobre los acusados.

Toda la investigación se inició hace unos meses por una denuncia que se realizó en el Ministerio de Salud de la provincia. La misma daba cuenta sobre la muerte de dos hombres mayores en un asilo de Godoy Cruz.

El lugar ya había sido clausurado anteriormente pero con las muertes dudosas, la investigación se aceleró y recayó sobre la Fiscalía de Instrucción N°18 de Homicidios, a cargo de Claudia Ríos. Tras varias semanas de investigación, la causa quedó calificada como abandono de persona seguida de muerte.

El geriátrico se llama El Nuevo Renacimiento y en Godoy Cruz está ubicado sobre calle Manuel Moreno al 235. La sede de Malargüe está sobre calle Las Heras. La investigación determinó que los lugares no contaban con ningún tipo de autorización para desarrollar la actividad sobre el cuidado de adultos mayores.

Denuncia por la muerte de los abuelos

Por esa razón se realizaron los allanamientos y detuvieron a una pareja, la que era dueña y responsable del asilo. Los identificaron como Gabriela Oviedo y Martín Rojas.

Además, detuvieron a una médica y a dos encargados que estaban como empleados del lugar. Todos quedaron a disposición de la fiscal, quien los imputó por abandono de persona seguido de muerte.

Además de la no habilitación, explicaron que tampoco estaban con el personal idóneo para cumplir con el cuidado de los ancianos, ni los servicios básicos y tampoco con una alimentación adecuada para seguir un régimen específico por cada paciente.

A su vez, tampoco estaba en condiciones las planillas y los controles respecto a la medicación que debía tener cada uno de los pacientes. Cuando allanaron el asilo, habían 10 abuelos viviendo en el lugar y los policías debieron comunicarse con sus familiares para que los retiraran.

Se secuestró documentación y otros elementos de valor para la causa.

Según explicaron, los familiares de los ancianos pagaban 130.000 pesos por mes si la persona estaba en una habitación simple, es decir, sin compartirla. En tanto, los que compartían pieza, abonaban un valor de 80.000 pesos mensuales. Los dueños ofrecían un servicio de cuidado de 24 horas que, claramente, no se cumplían en el "Asilo del Terror".

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