Análisis

Javier Milei, el gobierno y la párrala de la dolarización

Javier Milei vuelve a hablar de competencia de monedas y dolarización. Visto bueno del FMI que ya no se opone terminantemente al tema.

Por Marcelo López Álvarez

Luis Caputo tiene problemas con la economía real. Se entiende, es un señor que juega su vida e hizo su fortuna en el Casino de los mercados. Javier Milei sabe aún menos que su ministro de lo que pasa en las calles y las casas argentinas. Maneja la economía con un par de datos de dudosa procedencia y otro par de frases demodé que aprende y repite como si supiera.

Sus fracasos estrepitosos como alumno y como posible profesor de la Universidad Pública lo muestran y confirman.

El segundo a los gritos, el primero con los modales de jugador del casino de Mónaco gritan que no hay atraso cambiario y que el dólar no se toca. Los más viejos ya tenemos muchos años recorridos de la economía argentina. Los futboleros saben que técnico que se ratifica técnico que se va.

La soledad del vice presidente de la Sociedad Rural en el Almuerzo de la CICyP asegurando que el campo no ve atrasado el dólar tratando de reafirmar las palabras del presidente le trajeron varias críticas internas. Los productores, los agroexportadores, y sus colegas piensan lo contrario; por eso los puertos del Paraná lucen escuálidos, menos de la mitad de los camiones que se esperaban por día están atravesando las balanzas y el Central apenas compra 100 millones por día en plena época de cosecha gruesa.

A pesar de las definiciones de Javier Milei, los aplausos y los comunicados de apoyo inexplicables (como el de las cámaras empresariales de Mendoza) las inversiones y los dólares no aparecen.

Javier Milei es una actualización del que se vayan todos de principios de siglo; Es la respuesta de una parte de la sociedad a un hartazgo poco pensante y que solo potencia los males de los que se queja esa sociedad. Los riesgos están a la vista y las soluciones que proponen también

Luis Caputo reclamando en un estudio de TV que el problema es que los empresarios no bajan el 20 por ciento los precios todos juntos, es la fiel muestra que no son nada nuevo. Como dicen los chicos, Pasó Moreno y dijo era mucho.

Javier Milei y la párrala de la dolarización

Quizás algún lector plantee, ¿no será mucho? En un buen debate. Pero solo veamos la montaña rusa del miércoles sobre un tema sensible en el ideal libertario y de riesgo extremo para la vida económica del conjunto de la sociedad como es la dolarización.

El mismo miércoles tres funcionarios importantísimos del gobierno hablaron sobre el tema sin ponerse de acuerdo. No sería problema si fueran tres asesores o directores del area de fotocopias y sellos de goma. El problema es que los tres que hablaron sobre el tema fueron el Presidente, el Jefe de Gabinete y el Ministro de Economía. Y ¡Oh! sorpresa, no se pusieron de acuerdo.

El jefe de Gabinete Nicolas Posse durante su primera comparecencia constitucional ante el Congreso de la Nación ante una pregunta concreta aseguró "La dolarización no está en la agenda económica, pero sí la libre competencia de monedas".

Prácticamente en el mismo momento Javier Milei en el almuerzo de CICYP aseguraba que junto con la famosa ley de la emisión como delito de lesa humanidad van a lanzar la “la competencia de monedas, por lo tanto, en la medida que la economía se expanda, es decir el sendero de consumo se haga más grande (… ) Vamos a ir a un régimen donde el peso va a quedar fijo y ustedes van a elegir la moneda que ustedes quieran. Todas las monedas van a competir contra el peso. ¿Les gusta el tipo de cambio, la canasta de moneda? Bueno en lugar que lo determine un burócrata, un ponderado, lo van a determinar ustedes mismos con sus decisiones. Es decir, se acabó el problema de la apreciación cambiaria. (...) Y que en la medida que la economía se expanda la cantidad de pesos relativamente va a ser más chica. Y, cuando ustedes se den cuenta, va a ser tan chica la cantidad de pesos que podré dolarizar o la economía o cualquier esquema monetario de esos y eliminar el Banco Central”.

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Javier Milei durante su discurso en el almuerzo Cicyp donde retomó con fuerza la dolarización.

Javier Milei durante su discurso en el almuerzo Cicyp donde retomó con fuerza la dolarización.

Esa misma noche en el mismo programa de TV dónde planteó que el problema de la inflación es que los empresarios no bajan todos juntos 20 por ciento los precios (porque se sabe que la inflación es un fenómeno monetario) Luis Caputo aseguró que la competencia de monedas "lo tenemos todo armado desde el año pasado, lo tenemos recontra estudiado". para llegar a la dolarización.

Evidentemente los problemas de comunicación, no ya en el gobierno, sino en la misma mesa chica de Javier Milei son importantes.

El problema es que el jamón del sándwich son los laburantes, los jubilados, los empresarios (aunque muchos no lo quieran ver), la totalidad de un país.

El cambio del FMI con Javier Milei

Si bien a muchos les llamó la atención el cambio de actitud del FMI respecto a la competencia de monedas y la dolarización, quienes tienen cierto acceso a los bordes de la mesa chica presidencial aseguran que hubo un cambio de actitud en los últimos días respecto al tema.

Lo fundamentan en que, precisamente el equipo de Gobierno, habría recibido un adelanto del informe del FMI y que esos voceros ya no veían con tan malos ojos la combinación de las ideas de campaña de Javier Milei y Patricia Bullrich.

Por eso mismo aseguran que el viaje de Nicolás Posse y Diana Mondino a Estados Unidos, en el mismo momento en que el Presidente juega a líder de la derecha internacional en Madrid, tiene alguna importancia más amplia que las reuniones de ocasión con funcionarios y banqueros. Mundo en el que Mondino se mueve mucho mejor que en el de la diplomacia.

El problema del discurso único de Javier Milei

Quienes pretenden tener una visión de país y gobierno más amplia (incluso dentro de la Libertad Avanza) no dejan de mostrar cierta preocupación por el discurso único de Javier Milei y su mesa recontra chica.

"Es cierto que la economía es un problema, pero no podemos tener un conductor que solo hable de economía en una lengua inentendible. Nunca aparecen en sus discursos ideas o menciones al trabajo, la industria, la educación o el desarrollo, y cuando aparecen es para denigrarlas. Es la traducción de lo que expresa un grupo de dirigentes que están hablando entre ellos y tendiendo algunos puentes. No para hoy, saben que Javier y Karina Milei no los aprobarían, pero el futuro es desconocido.

Esos mismos dialoguistas ponen como ejemplo los más de 1800 funcionarios de segundas y terceras líneas que permanecen del gobierno anterior aún en sus cargos. Pero no solo eso hay funcionarios importantes que no conocen al presidente o nunca tuvieron contacto con él.

Ponen como ejemplo de esta situación lo que pasó en Expoagro cuando llegó Javier Milei y saludo al secretario de Agricultura, Fernando Vilella, como si fuera uno más de stand y después cuando lo vio sentado en la mesa con él preguntó quién era.

El jefe de Gabinete en el Senado ante la ausencia de previsiones presupuestarias aseguró que el Gobierno proyecta una inflación anual a diciembre de 139, 7 por ciento y un dólar a 1.016 pesos, un número que no convence al campo para liquidar, deja a la argentina cara en dólares y consolida la “fuga” de la cuenta turismo al infinito.

En un gobierno dónde ni siquiera la mesa chica se pone de acuerdo la situación parece mucho más complicada aún.

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