Pese a los rumores, Aranda no pide el cambio: Si tengo que jugar infiltrado juego, quiero estar adentro de la cancha
El funcionario fue y sigue siendo uno de los principales apuntados para dejar su cargo luego de la derrota electoral del Gobierno. No obstante, el ministro se planta y avisa Si me toca salir del partido no va a ser por decisión propia.
Algunos plateistas lo insultan, los contrarios le pegan y el árbitro no le deja pasar una. Sin embargo, el técnico lo banca y él prefiere quedarse a pelear adentro de la cancha antes que pedir el cambio. No, aunque parezca no hablamos de un jugador de fútbol, hablamos del ministro de Seguridad, Carlos Aranda.
Tengo ganas de seguir en este partido. Si tengo que jugar infiltrado juego, quiero estar adentro de la cancha, aseguró el ministro de Seguridad a SITIO ANDINO utilizando una clara analogía entre su labor como funcionario público y un lenguaje típicamente futbolero.
Abajo del traje y la corbata el ministro de Seguridad tiene camiseta y pantalones cortos.
Es que, después de la derrota electoral del Frente para la Victoria en las urnas, las voces que pidieron cambios en el gabinete del Ejecutivo provincial no se hicieron esperar y fueron muchos los que señalaron al ministro de Seguridad como el candidato a marcharse, sobre todo después de la cadena de hechos delictivos que se produjeron en los últimos días.
No obstante, Aranda asegura que las voces que piden su renuncia son operaciones mediáticas y de miembros de la oposición y no provienen de la popular por lo que seguirá al frente de su cargo todo el tiempo que sea posible.
Yo estoy jugando este partido y lo voy a seguir jugando hasta que el técnico (en alusión al gobernador Francisco Pérez) decida sacarme. Mientras tanto voy a seguir dando todo en mi trabajo, porque si miro para el banco de suplentes me distraigo de mi función, continuó diciendo Aranda, sin abandonar el idioma de las canchas de fútbol.
En este sentido, Aranda dejó en claro que Hay una Mendoza que espera que a los funcionarios a los que les pagan el sueldo trabajen lo mejor posible y hay 9.000 personas trabajando en la calle que esperan que el ministro de Seguridad esté firme en sus tareas, por lo que hace oídos sordos a las críticas de la oposición siempre que no sean constructivas.
Finalmente el máximo responsable de la Policía de Mendoza informó que habló con el gobernador Francisco Pérez y con el vicegobernador Carlos Ciurca antes de que el primero viajara a Chile y le dejaron en claro que no planean pedirle la renuncia, por lo que hasta nuevo aviso seguirá concentrado en su cargo.
De esta forma, desde adentro de la cancha, con la camiseta puesta y la pelota rodando, Aranda utiliza el lenguaje que más le gusta para mostrar su pasión por su trabajo y le manda un mensaje al DT: quiere salir jugando.