Teatro

"Dinosaurios": a la vida le alcanza un instante para renacer

Los dos gigantes del teatro mendocino, Gladys Ravalle y Ernesto Suárez, ponen en escena una obra entrañable donde el amor y la juventud de espíritu vencen al irrevocable paso de los años. Una pieza imposible de no ver y aplaudir de pie.

Por Eugenia Cano

¿Qué puede pasar cuando dos actores de raza, de trayectoria bien ganada y probada se juntan sobre un mismo escenario? ¿Y si encima son dos potencias que por elección de caminos transitados nunca antes coincidieron en un mismo trabajo? ¿Y si a esto se añade que lo que los convoca es una obra para atesorar en el corazón? La respuesta llega casi por añadidura: magia. Chispa genuina que se dispara en múltiples direcciones para movilizar a cualquier espectador.

Suárez y Ravalle íconos del teatro local, junto en "Dinosaurios".

Esto es lo que provoca “Dinosaurios”, la pieza que protagonizan Ernesto Suárez y Gladys Ravalle y que estrenó este jueves en el Teatro Bar Nuevo Tajamar. Con dirección de Claudio Martínez, los actores mendocinos se prueban como pareja actoral en una historia que habla de la soledad, la vejez, un encuentro y la posibilidad de hacerle un guiño al paso del tiempo para volver a florecer.  

La trama escrita por Santiago Serrano se desenvuelve con audacia entre giros risueños y un dejo de melancolía. La ternura está siempre latente. Es el lenguaje que encuentra la puesta para revelarnos a dos seres que, extraños entre sí, encuentran la forma de acompañar por un rato sus vidas mientras esperan en una estación que el tren nunca arribe.

Una clase de actuación es verlos en escena. La obra: un poema para disfrutar y emocionarse.

Gladys Ravalle es Silvia. Una mujer de religiosidad extrema, temerosa y con un destino que la marchitó: cuidar a su madre enferma. “Soy una antigüedad que camina”, se describe. Suárez por su parte, se pone en el rol de Nicolás. Un hombre viejo, que trabaja en una escribanía y que está cansado de un matrimonio que no funciona. Ambos están solos pero irán dejando atrás el peso y la tristeza de los años. Seguramente porque lo físico no encarcela la juventud de espíritu y la obra le regala al público esa posibilidad. La de ver a dos personas capaces de jugar como niños y capturar al amor aunque sea por un instante.

“Dinosaurios”, es un verdadero poema. Los protagonistas ponen todo el caudal de su oficio actoral al servicio de este lirismo para que la historia y los personajes se potencien. Ravalle despliega gracia natural y despierta la carcajada continua, mientras que Suarez acompaña con entereza. Sobre las tablas hay sinergia y cuidado recíproco. Se percibe, se nota, se agradece.  Ambos construyen una gran dupla que tardó 50 años en juntarse, pero que el público mendocino tiene ahora la posibilidad de apreciar y de aplaudir de pie.

La obra repite función este viernes a partir de las 21.30. La entrada general es de 100 pesos. Las próximas fechas son: 14, 15, 21 y 22 de noviembre. Teatro Bar Nuevo Tajamar. Paseo Alameda 1921.

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