El vicepresidente Julio Cobos seguirá oculto en la campaña radical a la gobernación, ya que los radicales no saldrían a mostrarse junto al vice casi hasta el final de la campaña.
El vicepresidente Julio Cobos seguirá oculto en la campaña radical a la gobernación, ya que los radicales no saldrían a mostrarse junto al vice casi hasta el final de la campaña.
Cobos fue el as de espadas de la UCR en 2009: meses después del no positivo, el vicepresidente fue la figura en la que se centró la estrategia electoral radical hace dos años.
Pero ahora la UCR vive tiempos nuevos y la figura de Cobos es non grata para la campaña.
Hemos decidido, como parte de la estrategia, que no aparezca, reconoció su aliado político y candidato a vicegobernador Juan Carlos Jaliff.
Al menos en esta primera parte de la campaña no aparecerá. Veremos más adelante si es necesario, contó Marta Reale, la estratega de campaña de la UCR.
En esta primera etapa, los radicales se dedicarán sólo a vender a Roberto Iglesias, el candidato a gobernador.
La figura de Cobos, entienden en la UCR y según reconoció el propio vicepresidente, nacionalizaría la elección, terreno que de ningún modo es conveniente para la UCR teniendo en cuenta el flojo desempeño de Alfonsín en las primarias, sus peores perspectivas de cara a octubre y la incuestionable supremacía de Cristina Fernández.
Así, Cobos se mantendrá en el ostracismo desde su cargo en el Congreso, casi sin apariciones en la escena provincial.
Sus allegados locales aseguraron que, pese a que lo negara esta semana, el objetivo de Cobos sigue siendo la presidencia del partido, objetivo para el que es fundamental la victoria en Mendoza.
Es la única provincia donde la UCR puede ganar, reconoció Jaliff.

