Hay momentos en la vida en que la angustia y el dolor parecen golpear con toda su fuerza. La respiración y el pulso se aceleran, el corazón se convierte en una roca muy pesada que llevamos en el pecho, nos sentimos frente a una pared muy difícil de derribar: la angustia, la ansiedad. Pero, ¿sabes?, la tensión y la ansiedad pueden ser dominadas. En tus manos está la posibilidad de relajarte y de comenzar a mirar la vida de otra manera.
3 de abril de 2026


