Jaque sigue pegándole a Iglesias mientras Paco Pérez ignora las críticas radicales
El Gobernador ha tomado la posta en el PJ para criticar al candidato radical. El candidato peronista a sucederlo, en tanto, sigue tratando de no pelearse con nadie.
La batalla entre el oficialismo y el radicalismo: los partidos que apuntan a polarizar los comicios del próximo 23 de octubre, tiene hasta hoy dos protagonistas: el gobernador Celso Jaque y el candidato radical Roberto Iglesias, quienes vienen atacándose en cada aparición pública durante las últimas semanas.
Pero hay un tercer actor, fundamental, que busca un lugar de reparto, que pretende no entrar en el golpe y golpe pre electoral: el candidato del peronismo, Francisco Pérez.
El candidato radical, Roberto Iglesias, se vale de los errores de la actual gestión para hacer campaña.
En las últimas semanas ha sido especialmente notorio el rumbo diferenciado que han tomado los discursos de Pérez y Jaque: el mandatario provincial defendiendo a capa y espada su gestión de los continuos ataques del radicalismo, que ha basado buena parte de su estrategia electoral en las críticas al malargüino.
Pérez, en tanto, ha marcado otra diferencia importante con el gobernador evitando entrar en el juego de la chicana política.
Este jueves las apariciones públicas de ambos dirigentes justicialistas (que se mostraron separados pese a estar a algunas cuadras de distancia) acentuaron estas diferencias.
Paco Pérez prefiere "ignorar" las críticas del radicalismo.
Pérez, que se reunió con funcionarios y empresarios de Brasil, aseguró que no cambiará el eje de hablar en cada una de la oportunidades de nuestras propuestas.
Hay algunos (por Iglesias) que se creen que no tienen pasado, que se olvidan de las cosas dolorosas que nos hicieron vivir, recordó Jaque, en referencia a los ajustes presupuestarios de 2001 y 2002.
Así, la campaña del PJ continúa con un revitalizado Celso Jaque que ha recobrado el protagonismo, y la fórmula Pérez-Ciurca evitando subirse al ring a pelear con Iglesias, quién está convencido de que una de las pocas formas de desbancar al oficialismo es criticando la gestión del gobierno local.