Paritarias: exigencias altas, propuestas bajas, reuniones vacías y amenazas de Mendozazo
Las primeras dos semanas de negociación transcurrieron entre gremios que piden más que años anteriores y un gobierno que no da el brazo a torcer. Se vienen paros, marchas, escraches, y, entre medio, Vendimia.
Estas dos primeras semanas de paritarias entre el Gobierno y los principales gremios estatales fueron casi como un calentamiento, un partido de pretemporada (aunque de amistoso no tiene nada), donde las partes definitivamente no negociaron y sólo se dedicaron a mirar el bolsillo propio.
Sucede que las altas exigencias de los gremios y las bajas propuestas del Estado generaron un coctel donde los reuniones entre los miembros paritarios del Ejecutivo y los representantes de Sute, ATE y Ampros fueron de pocas palabras: el Gobierno propuso, los sindicatos rechazaron y punto final.
El Sute este año está firme y ni analizará una propuesta menor al 25%.
Así, el 50% que exigen los trabajadores de la Salud y Administración Central (que en realidad busca conseguir un 34% de aumento, similar al de 2012) y el 30% que buscan desde el Sute están por ahora demasiado lejos al techo de 20 puntos que fijaron desde la Nación y que el Ejecutivo provincial planea estirar hasta 23,1%.
De hecho, las reuniones paritarias de Ate y Ampros (a las que se permitió ingreso a la prensa, algo que no sucedió con las del Sute) en su primera edición no duraron más de 10 minutos, incluyendo por lo menos 8 que Raquel Blas utilizó en cada paritaria para despotricar contra el Ejecutivo.
Es que el aumento encubierto que en diciembre votaron los legisladores para todos los funcionarios públicos al incluir el pago de antigüedad y título está en el ojo de la tormenta y es la justificación principal de los gremios estatales para buscar un incremento desmesurado.
Raquel Blas e Isabel Del Popolo, las más combativas de las paritarias.
Sin embargo, pese a lo que esperaban de los gremios (o lo que dicen que esperaban, porque en realidad les sirvió para subir sus pretensiones) el Gobierno promulgó el aumentazo a los funcionarios y terminó así con la última oportunidad de encontrar una salida amigable a las paritarias 2012.
Con este panorama y la dilación que tendrá en los próximos días el paquete de paritarias (la del Sute se desarrollará, pero las demás pasaron para la última semana de febrero) los gremios ya se arman para la guerra y prometen pegarle al Gobierno donde más le duele: en Vendimia.
Vamos a marchar en Vendimia, vamos a seguir al gobernador a todos lados y todas las acciones que sean necesarias, amenazan desde Sute y coinciden desde Ate y Ampros: Vamos a marchar, la gente se tiene que enterar de la burla que están llevando a cabo para con los trabajadores, resaltó Raquel Blas en plena paritaria.
Guzmán, el encargado de poner la cara por el Gobierno en las paritarias.
Pero además de la marcha durante el Carrusel, desde todos los gremios estatales planean realizar mediadas de fuerza a la brevedad. Así, marzo y abril prometen ser días candentes para Mendoza: la Salud, la Educación y la Administración del Estado, en principio, sufren un peligro inminente.
Es que el Sute ya confirmó que las clases no arrancarán el 25 de febrero (falta confirmar si el paro será sólo por ese día o por tiempo indeterminado) y desde Ate y Ampros analizan medidas a seguir, barajando la misma fecha que el sindicato de maestros para generar un paro que se sienta en Mendoza.
De esta forma, los cánticos de paso a paso se viene el Mendozazo que se escucharon en la subsecretaría de Trabajo durante la negociación (que no fue tal) entre el Gobierno y los empleados de la Salud muestran a las claras el ánimo caldeado y los golpes bajos que los sindicalistas no dudan en asentar.
Por si esto fuera poco, la cercanía de las legislativas de octubre (y de las generales de Julio en el Sute) genera que en ninguno de los rincones estén dispuestos a ceder terreno: el Gobierno no quiere quedar mal parado, los sindicalistas quieren dejar contentos a sus compañeros.
Así, los 10 puntos reales que hay entre lo que el Gobierno pretende ofrecer como techo y los gremios quieren recibir como mínimo no se achican (ni se achicarán hasta la Vendimia) y la temperatura en el termostato de los sindicatos comienza a subir en consecuencia. ¿Cumplirán su amenaza de realizar un Mendozazo?.