En Londres, el tenis está de fiesta y vive una semana distinta
El Masters de fin de año, que comienza mañana, muestra otra cara de las estrellas. Anoche fue la cena de gala y los tenistas disfrutaron con las fotos, entre bromas y risas.
Risas, bromas y mucha camaradería. Todo eso se conjugo anoche en el Royal Courts of Justice, donde se realizó la cena de gala del Masters de Londres y los tenistas se sacaron la tradicional foto, pese a que no estaba David Ferrer, que hoy juega la final del Masters 1000 de París.
De impecable traje, los siete jugadores que están en Londres concurrieron a la comida a beneficio del hospital Great Ormond Street. Con rostros distendidos, Del Potro, Federer, Djokovic, Murray, Berdych, Tsonga y Tipsarevic fueron parte de esa fotografía que queda en el recuerdo, como aquella con paraguas y clásico colectivo rojo de 2009, cuando el tandilense fue finalista.
El Royal Courts of Justice funciona de día como el alto tribunal de justicia de Inglaterra y Galés. Sin embargo, por las noches es un reconocido lugar para fiestas y agasajos. Es una de las reminiscencias del estilo gótico en la ciudad y cuenta con 1000 habitaciones. Fue abierto por la Reina Victoria el 4 de diciembre de 1882.
Del Potro vivió al máximo la jornada. Tras entrenarse en el O2, donde será la competencia desde mañana, y hablar con la prensa, se vistió para la ocasión y hasta les adelantó a sus fans por las redes sociales su atuendo para la gran noche.
El Masters de Londres es un torneo atípico. El despliegue de las estrellas es total. Ayer, Del Potro se entrenaba en la pista principal con su coach, Franco Davin. Tenía una hora disponible y, mientras practicaba, pasaba por allí Ivan Lendl, el coach de Andy Murray. Al turno siguiente, entró en acción Roger Federer, que peloteó con el rumano Tecau, que participa del Masters en el cuadro de dobles.
Mientras Del Potro hablaba con la prensa en la sala de conferencias, en el estadio el turno de peloteo lo compartían Andy Murray y Novak Djokovic, rivales en el Grupo A del certamen, pero de muy buena relación. El francés Tsonga jugó anteayer en París y rápidamente se tomó un tren a Londres. "No iba a venir nadando", bromeó con los periodistas y lanzó una carcajada.
Así se vive la antesala de la última semana de competencia en el circuito ATP. Antes de la acción entre los mejores del mundo, el tenis vive su fiesta distinta en Londres.