Analizar el enfrentamiento PJ-UCR por la reforma de la Constitución de Mendoza necesita de dos preguntas centrales: ¿Hacia dónde lleva a la UCR Alfredo Cornejo, un presidente que acaba de quedarse sin capacidad para negociar con el Poder Ejecutivo? ¿Los intendentes de este partido, el más fuerte de la oposición, habrán evaluado correctamente las consecuencias políticas de ese "no" rotundo que le dieron a la reforma que impulsa el gobierno provincial?
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El intendente Gustavo Pinto, de La Paz, al frente del congreso de la UCR en Rivadavia. |
Además la UCR planteó que primero hay que aprobar el sistema de boleta única y el desdoblamiento de las elecciones, y que recién una vez que eso salga el partido está dispuesto a discutir que en Mendoza haya Elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), algo que sí quieren César Biffi y Víctor Fayad.
El congreso radical fue tenso, hubo acusaciones cruzadas, gritos, silbidos, y poco faltó para que hubieran peleas a puñetazos. A la postura más fuerte la mostró Fayad, para quien no hay que tenerle miedo a la reforma con la posibilidad de reelección incluida, porque si un gobernador y un vice no son malos nadie los vuelve a votar.
Uno de los momentos de mayor quiebre fue cuando Fayad despotricó contra los que hacen la oposición del cacareo mientras por otro lado consiguen cargos en Vialidad, Irrigación, el Instituto de Juegos y Casinos y Aysam, la empresa de agua. Habló de que algunos correligionarios se aseguran "30 cargos por acá, otros 25 carguitos por allá..." Y sobre el documento dijo que era patético que el escrito se redujera a la crítica y no tuviera ni una sola propuesta.
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Víctor Fayad, en uno de los momentos más tensos del encuentro radical del sábado. |
Fayad tiró a matar contra Cornejo, algo previsible. Lo que no se esperaba fue que Roberto Iglesias le pusiera un cepo político al jefe partidario y lo dejara sin margen para negociar con el gobierno el apoyo del partido a la reforma constitucional. El ex gobernador afirmó que él está a favor de la reforma, que sin embargo acepta lo resuelto por el partido, pero sorprendió al advertir que si mañana la conducción de la UCR quiere virar de posición él mismo denunciará que eso sería gracias a acuerdos espurios con el gobierno.
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Alfredo Cornejo, presidente del Comité Provincia. |
¿Y ahora? Con Cornejo sin capacidad de maniobra y el rechazo de la UCR a la reforma, en el gobierno ya anuncian que el radicalismo se tiene que preparar para estar afuera de todo (por ejemplo, el acuerdo por nuevos jueces) en los 3 años que restan de gestión. Y, por supuesto, en el desierto financiero, como indica más que el manual kirchnerista, el manual de la política. No habrá más plata de la provincia para los intendentes.
Desde el gobierno recuerdan, además, que los 3 gobernadores radicales enviaron proyectos a la Legislatura para reformar la Constitución, y se quejan de que el argumento de la UCR sea la coyuntura. El PJ sostiene que se trata de una reforma "a la mendocina" y que es la oposición la que se mueve mirando lo nacional. "Si lo nuestro fuera un globo de ensayo, o una prueba piloto, propondríamos la reelección indefinida para el gobernador y no una sola reelección para todo el mundo como realmente impulsamos", aducen en el oficialismo.
Así las cosas, esta semana comenzó un nuevo capítulo en la relación del gobierno con la UCR. Francisco Pérez ha dado señales de apertura, encolumnó al PJ detrás suyo y está logrando instalar el debate en la sociedad. Este gobernador quiere hacer historia. La UCR no debería perder de vista eso.