Cacho Castaña presentó el espectáculo Todavía puedo ante unas mil quinientas personas que disfrutaron de sus grandes éxitos y la participación de tres artistas que engalanaron la noche.
Él es "Cacho de Buenos Aires", el que a sus 70 años todavía conserva el porte y la picardía de un atorrante curtido en más de mil noches porteñas. Este jueves presentó en el Arena Maipú Todavía puedo, espectáculo que lo tiene nuevamente sobre un escenario y con el que declara sus ganas de seguir disfrutando la vida, más allá de las piedras que puedan surgir por el camino.
Cacho Castaña se presentó en Mendoza y dio un concierto que aplaudieron mil quinientas personas.
Durante casi dos horas, mil quinientas personas corearon y aplaudieron las canciones más exitosas de su carrera. Además de cautivarse con la voz profunda de Adriana Varela, la danza de Valeria Archimó y el humor de Gladys Florimonti. Las tres invitadas de lujo que acompañaron el show.
La noche arrancó su viaje al ritmo del 2x4 con una orquesta de 11 músicos y tres parejas de bailarines sobre el escenario. Luego apareció él, vestido de negro, bufanda blanca y las cadenas y pulseras de oro infaltables, para interpretar micrófono dorado en mano el clásico El matador.
Muchas gracias. ¿Cómo están? Estoy feliz de estar en este lugar que es el de mi primera novia, soltó Cacho antes los aplausos de recibimiento de la gente. Con esta confesión de juventud comenzaba un repertorio que incluyó: Café la humedad, Voy camino a los 50, Traficante de ilusiones, La gata Varela, Y apareciste tú, Más atorrante que nunca, Septiembre del 88, A mi manera y Ojalá que no puedas; entre otras.
Como no podía ser de otra manera, fue Garganta con arena dedicada al Polaco Goyeneche, la canción que marcó la entrada al espectáculo de Adriana Varela. A dúo interpretaron también Naranjo en flor, sellando la frase final con un piquito. Ya ella sola sobre el escenario cantó los tangos De la canilla y Como dos extraños.
"Garganta con arena" y "Naranjo en flor", cantaron a dúo Cacho y Varela.
Archimó por su parte, deleitó con dos bailes. Uno de ellos, nada más ni nada menos, que Adiós Nonino de Astor Piazzolla. Mientras que el sketch de Florimonti en su personaje Zulma de Castaña provocó la risa de todos los presentes.
Valeria Archimó se lució al bailar dos tangos de gran belleza visual.
Se trató de un concierto muy cuidado, técnica y artísticamente, donde el cantautor de inolvidables composiciones musicales confirmó su vigencia en suelo local. Sin que hagan falta bises, fue La Reina de la bailanta, el tema que cerró una maravillosa velada que se repetirá este sábado a partir de las 22.