La pasión con la que los argentinos viven el fútbol muchas veces es inexplicable y llega al borde de la locura.
Un joven que, horas después de que su amado River perdiera por primera vez el privilegio de estar entre los equipos de primera categoría, se arrojó a las vías del ferrocarril Urquiza, en el partido de Tres de Febrero.
Daniel Ezequiel Bramajo encontró la muerte en la madrugada del lunes al ser arrollado por una formación de la Línea Urquiza a metros de la estación Martín Coronado. En medio de un profundo pesar y tristeza sus familiares lo despidieron ayer en una casa de sepelios de Villa Bosch.
Luego, sus restos fueron trasladados hacia una parcela en el Jardín de Paz de Bella Vista. El cajón de Bramajo, llevado por sus familiares y amigos, estaba cubierto con una bandera de River.
El joven de 23 años, el menor de cuatro hermanos, vivía con su familia en la localidad de Martín Coronado. Con un grupo de amigos seguía al conjunto millonario en cada presentación ya sea en Capital Federal, Buenos Aires o el interior del país.
El último domingo estuvo en el estadio Antonio Vespucio Liberti presenciando el choque entre su equipo y Belgrano, que determinó la pérdida de categoría del club de sus amores. En torno del fallecimiento de Bramajo circulan diferentes versiones. Según pudo confirmar Crónica, a través de testigos directos del hecho, el joven estaba alcoholizado y se habría acostado en las vías del tren con la intención de suicidarse.
En cambio, sus familiares desestiman tal posibilidad y apuntan a que se trató de un accidente. Uno de los muchachos que vivió con Bramajo el encuentro explicó que el retorno a sus hogares fue duro y que los incidentes en el estadio fueron la gota que rebasó el vaso.
En medio de los disturbios en la tribuna la policía les lanzó agua, generando mayor bronca e impotencia entre los hinchas. De acuerdo a sus amigos, el dolor por ver a River en el Nacional B era inmenso para todos pero nadie imaginaba semejante tragedia.