Este jueves 24 de marzo, el presidente Alberto Fernández encabezó el acto del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. Estuvo acompañado por miembros del Gabinete Nacional y referentes de organismos de Derechos Humanos.
Este jueves 24 de marzo, el presidente Alberto Fernández encabezó el acto del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. Estuvo acompañado por miembros del Gabinete Nacional y referentes de organismos de Derechos Humanos.
Tras las palabras de la presidenta de Conicet, Ana María Franchi y de Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo línea fundadora y del homenaje a los científicos y trabajadores desaparecidos del Conicet durante la última dictadura cívico militar, el Presidente tomó la palabra y contó una experiencia que vivió en una escuela de Entre Ríos.
"Hubo dos preguntas que llamaron mi atención. La primera fue: qué recuerdo de aquel 24 de marzo, cómo era mi juventud en ese entonces y cómo la veo comparada con la de ahora. Pueden parecer preguntas sencillas pero tienen un enorme contenido. Nunca voy a olvidarlo, aquel día me levantaba para ir al colegio y escuché que en la radio pasaban marchas militares y una consigna que decía que Argentina estaba bajo el comando de fuerzas armadas. Fui al quisco, compré el diario La Opinión y ahí me di cuenta lo que empezaba, me di cuenta que una vez mas Argentina sufría la interrupción de la democracia pero lo que nunca imaginé es que tendría tal nivel de brutalidad, nunca lo pensé", comenzó a contar Fernández.

"Las otras dictaduras parecían más tolerables en comparación, todas tenían cosas tremendas, todas cometieron asesinatos pero lo que nunca habíamos visto es la impudicia con la que actuó después esta dictadura. No solo confrontaba con políticos a los que muchas veces apresaba, secuestraba, hacía desaparecer, condenaban al exilio, asesinaban en la calle sino también a estudiantes, científicos, artistas. Nos encontramos con la peor tragedia que vivió Argentina. Ayer contaba esto a esos chicos", agregó.
"La dictadura fue impiadosa, se llevó la vida de todo lo que se le puso enfrente: trabajadores, estudiantes, científicos, abogados defensores de los derechos humanos. Si algo tenían en común todas las dictaduras es que a nada le temieron más que al pensamiento, nada era más peligroso para ellos", expresó.
Y preguntó: "Cómo será la mente de un torturador, genocida, la idea de enfrentarse a una persona capaz de construir a través de pensamiento, debe darle pánico y si ese pensamiento además conduce a construir una sociedad más justa e igualitaria debe ser una pesadilla para esos tipos. No es una explicación, quiero poner en relieve quiénes fueron los inmorales que tomaron el poder e hicieron desaparecer a 30 mil argentinos y argentinas, exiliaron, torturaron, mataron. Nunca debemos olvidarlo, nunca".

"Todavía y pese a tanto dolor, algunos negacionistas dicen que eso no pasó, ¡vergüenza deberían tener! Asco me da lo que dicen. Tenemos el privilegio de ser uno de los pocos países que juzgó y condenó a muchos de esos genocidas que murieron en la cárcel como correspondía. No es un consuelo, pero es una tranquilidad que debemos tener como sociedad, no nos hicimos los distraídos, buscamos verdad y justicia e hicimos verdad y justicia", dijo.
Para cerrar, el Presidente aseguró que "la búsqueda de Justicia es un imperativo moral", y le agradeció a las Madres de Plaza de Mayo "por la lucha que dieron contra la impunidad".


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