Comenzaba diciembre cuando la Dirección General de Escuelas (DGE) anunciaba la fecha de inicio del ciclo lectivo 2022 y el próximo 21 de febrero los estudiantes de todos los niveles y modalidades regresarán a las aulas. La elección de la fecha no es casual y tiene dos motivos: por un lado, garantizar 190 días de clases teniendo en cuenta los feriados y por el otro, el avance de la pandemia en la provincia y en el país mientras que varios países de Europa retoman restricciones para enfrentar a la variante Ómicron que se expande rápidamente.
"Uno de los grandes logros de esta gestión fue no mantener las escuelas cerradas en el 2021 y esa decisión estuvo basada en la evidencia. El gobernador Rodolfo Suarez pidió a cada ministro/a informes de situación y más allá de su postura aperturista', se basó en esa información que, entre otras cosas, confirmaba que la escuela no era ni es un lugar donde se replican los contagios", comenzó a decir Thomas.
"Ómicron tiene menos incidencia en terapias intensivas. Hay que analizar el comportamiento de la curva epidemiológica.Ya tenemos todo un aprendizaje en esto que indica que las escuelas no son el primer factor de contagio pero que cerradas sí son factores determinantes en la salud mental, en el aprendizaje y en el futuro de los chicos/as", sumó.
Y concluyó: "Cuando ponemos en la mesa esos aspectos, el 2021 termina siendo un año satisfactorio para mí en cuanto a presencialidad. Calculo que el que empieza tiene que ser mejor que el que terminó incluso con la presencia de Ómicron pero después veremos cómo evoluciona. Puede ser que en algún momento, si se requiere, volveremos al formato de burbujas, pero el cierre total no es algo que yo vea posible en los parámetros que tenemos hoy".