Para la DGE, en Mendoza "se ha perdido la costumbre de ir a la escuela todos los días"

Por Florencia Rodriguez

Luego de dos ciclos lectivos en pandemia, el primero de estos sin presencialidad en las escuelas, el impacto del encierro y de los nuevos métodos de aprendizaje a través de pantallas digitales comienza a notarse. Uno de estos efectos, según la Dirección General de Escuelas (DGE) es que se ha perdido el hábito de ir a clases a diario ahora que los estudiantes ya se encuentran ocupando la totalidad de las aulas.

"En algunos sectores se ha perdido la costumbre de ir todos los días a la escuela. Me parece que allí es donde debemos hacer hincapié. Las causas son iguales a las que existían antes de la pandemia y con el covid tuvimos aislamiento, eso hizo que la asistencia disminuya pero quitando esas situaciones, creo que lo que más ha repercutido es la falta de costumbre de ir todos los días a la escuela", comenzó a explicar Graciela Orelogio, subsecretaria de Educación de la DGE. 

"Hubo un crecimiento del ausentismo. Lo que sucede es que en general nosotros teníamos una asistencia en forma permanente de un 98% en Primaria y cerca del 90% en Secundaria y este año ha sido muy disímil eso porque hay escuelas que han mantenido esos porcentajes y otras en las que la inasistencia ha llegado al 35%, 40% según la zona y la semana. Es una preocupación, por eso insistimos en la importancia de la presencialidad", agregó. 

Según la funcionaria, los seis ejes de gestión que planteó el titular de la DGE, José Thomas, a poco de haber asumido en el cargo, allá por diciembre del 2019, hoy siguen siendo muy importantes, en especial, el primero: "reducir la brecha socioeducativa", ya que su dimensión se profundizó o, mejor dicho, se mostró con crueldad durante los primeros meses del ciclo lectivo 2020 en el que muchos alumnos y alumnas quedaron fuera del sistema por no poder acceder a dispositivos electrónicos que le permitieran continuar con sus estudios y que luego complicó sus trayectorias de aprendizaje. 

"Nos desvelamos por ese eje. Después de un año de pandemia sin presencialidad se ha notado mucho esa brecha por lo que hay que hacer un gran trabajo y fortalecer mucho el seguimiento de trayectorias. Esto es algo que no se venía haciendo en la DGE y que la pandemia nos empujó a eso y nos puso en situación de aprender a todos/as. Este sigue siendo el gran desafío también para año que viene y para ello, nos tenemos que comprometer todos en la asistencia", indicó Orelogio.

"El compromiso para el año que viene no solamente tiene que ser del equipo de la DGE sino también de la familia para que los chicos/as vuelvan a ir todos los días a la escuela, porque la única forma de asegurar que los alumnos/as puedan empezar a aprender es que estén en la escuela. Es la forma de salir adelante, es la forma de reducir la brecha socioeducativa, es la manera de salir de la pobreza. Por ese motivo también es que las clases empiezan antes: para que los chicos con trayectorias débiles tengan un período de dos semanas solos con sus docentes que los va a ayudar a ponerse en mejor situación para el inicio del ciclo lectivo. Estamos haciendo un seguimiento de las escuelas con mayor inasistencia y pidiendo a los padres que lleven a los chicos a clases", cerró. 

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