Uno fue masacrado a golpes en la cabeza y el otro acuchillado, degollado con un hacha y baleado. Sus cuerpos aparecieron en cercanías de una chanchería.
Dos hermanos residentes en el barrio Stella Maris de Comodoro Rivadavia fueron asesinados de manera brutal, al parecer en un ajuste de cuentas entre elementos del mal vivir. Los cadáveres de "Los loquillos", como eran conocidos las víctimas, aparecieron en un basural cercano a una chanchería, uno de ellos con el cráneo destrozado a golpes (encontraron restos de masa encefálica a su alrededor) y el otro acuchillado, degollado con un hacha y baleado.
Ambos cuerpos estaban separados unos 400 metros de distancia entre sí, y los investigadores policiales que recorrieron luego la zona juntamente con la fiscal Adriana Ibáñez detectaron rastros y sangre que denotaban que pudo haber habido una feroz pelea con el o los homicidas.
No gozaban de buena fama en la zona donde residían en barrio Stella Maris, según las fuentes policiales, que indicaron además que contaban con antecedentes penales y en más de una ocasión cayeron detenidos en la Seccional Tercera.
Justamente, efectivos de esta comisaría mientras se encontraban realizando un operativo antidrogas en intersección de la avenida Estados Unidos y Colonos Galeses, recibieron la información del hallazgo de un primer cadáver en un descampado del basural municipal del Barrio Industrial. Luego sabrían que eran dos los cuerpos y que eran hermanos.
De acuerdo a lo que publica el diario Crónica de Comodoro Rivadavia, mostraban visibles marcas del ensañamiento que hubo por golpearlos, apuñalarlos y también efectuarles disparos con armas de fuego, aunque recién este viernes y después de que la médica forense les efectúe las correspondientes autopsias, se sabrán los verdaderos causales de sus decesos.
En la inspección ocular realizada por los investigadores policiales, también revisaron una especie de casilla donde solían pernoctar las víctimas, y donde levantaron algunas evidencias que podrían llevarlos a los autores del bárbaro crimen.
Las víctimas fueron identificadas como Paulo Vera, de 36 años, y Jorge Vera, de 32 y sus cuerpos fueron trasladados a la morgue del Hospital Regional para practicarles las autopsias, en tanto la Brigada de Investigaciones y la Seccional Tercera procuraban encontrar testimonios que les permitan dilucidar el doble homicidio.